
Guio Ledesma
Por: Marco Aurelio Guio Ledesma
Con el cambio de año se auspicia nuevos vientos para el Chocó y Quibdó, donde personalmente por entrar a las postrimerías de la vida, no pierdo las esperanzas de ver el inicio de una nueva etapa para mi tierra, a pesar de encontrarme fuera de ella, por razones de buscar un mejor nivel de tranquilidad y acceso a unos servicios que garanticen una estabilidad personal y familiar.
Pasar de un pueblo a ciudad se constituye en un paso trascendental para avanzar en el proceso de desarrollo de Quibdó, las fuerzas sociales, territoriales, étnicas, económicas y demás actores deberían construir una Visión a largo plazo, donde definan que quieren que sea la capital de los chocoanos en 30 años, para que cada gobierno de turno, haga su parte que le corresponda, para así concretar el futuro deseado, que debe traer mejor oportunidades y calidad de vida para la población asentada en el territorio.
Un elemento esencial es la convivencia pacífica, que sin esa garantía nada se podrá construir en términos de atracción de la inversión pública y privada, ya que nadie invertirá en un territorio de guerra, como sucede actualmente con la estampida del sector privado, donde hay registro de mas de 10 mil empresas en la cámara de comercio, las cuales la mayoría figuran solo en el papel, no obstante algunas de servicios de consultorías , ingenierías y de servicios (Comercio, Turismo, restaurantes etc) prestan sus servicios en la capital.
Corresponde a las autoridades construir o adecuar el POT a la visión que se defina, con el equipamiento urbano de obras como serian un nuevo acueducto, la circunvalar, las plazas de mercado, los muelles y terminales para la distribución de mercancías y revivir con el apoyo de la cooperación internacional el proyecto de recuperación de las microcuencas la Yesca, el Caraño, la cazcorva y la platina, convertidas en alcantarillas, por la expansión urbana de la ciudad.
Se debe empezar a discutir la reubicación del aeropuerto que se quedó en el centro de la ciudad e impide el crecimiento en altura de un importante sector de la ciudad, las entidades gubernamentales deben propiciar el traslado ordenado de sus dependencias del anillo central a otros sitios de la ciudad para mejorar el tránsito de vehículos y persona en áreas de menor densidad, porque hoy transitar por el centro de Quibdó es un verdadero viacrucis.
E igualmente se debe recuperar la mirada hacia el rio Atrato con la ampliación del malecón a los barrios San Vicente y Kennedy, con un programa de asentamiento de vivienda para trasladar a quienes vienen en las zonas inundables.
El mejor ejemplo de este proceso es conocer lo que sucedió en Montería y otras capitales, para que vean con decisión todo es posible, con los recursos asignados por regalías se podría financiar la preinversión de los estudios necesarios, espero que algo le quede a Quibdó en obras en este gobierno y no una repartija de subsidios que no resuelven el problema de fondo.




