Desde el 28 de marzo pasado se ha presentado una mortandad masiva de peces en la Ciénaga Remacho, municipio de Murindó, Antioquia. Esta ciénaga es alimentada por agua del río Atrato.
Inicialmente se especuló sobre la presencia de vertimientos de sustancias químicas o contaminantes como origen de la emergencia. Sin embargo, la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umata) descartó esta hipótesis. Voceros de la entidad explicaron que no existen evidencias de intervención humana o actividad pesquera reciente en la ciénaga. Según la Umata, los bajos niveles de agua atribuidos a las altas temperaturas, junto con una posible disminución en la presencia de oxígeno en el ecosistema, podrían ser responsables de la mortandad observada.
Esta catástrofe ambiental, con la muerte de más de cinco mil peces de la especie conocida como boquipompo, afecta no solo el balance ecológico de la ciénaga sino también la economía campesina y la seguridad alimentaria de quienes dependen de la pesca.
Funcionarios de Corpourabá dicen que se logró confirmar que hubo una disminución en el flujo de agua del río Atrato a la ciénaga Remacho y que los peces habrían fallecido por la poca oxigenación que estaban recibiendo. Agregaron que los peces muertos ya fueron retirados del área y que estos períodos secos son cíclicos, que las mismas corrientes hídricas tras estas sequías logran estabilizarse a pesar de generar taponamientos.
Con el objeto de precisar las causas del fenómeno, el Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacífico, IIAP, envió un equipo de especialistas a Murindó. Estos expertos están realizando análisis de la calidad del agua y examinando si los factores climáticos, como los cambios bruscos de temperatura y el descenso del nivel de la ciénaga, han alterado el balance natural necesario para la supervivencia de los peces. Las conclusiones permitirán establecer si los problemas ambientales pueden atribuirse, efectivamente, a causas naturales o si existen otros elementos que aún no han sido identificados.




