El joven Diego Quinto murió ahogado cuando trabajaba como buzo de una pequeña dragueta minera.
La tragedia se presentó en el corregimiento de Chigorodó, municipio de Istmina. El cruel y creciente desempleo existente en el Chocó obliga a miles de familias a buscar su sustento en el trabajo minero, sin protección del Estado y en condiciones peligrosas.




