
Carlos Mario Cardona Pérez, personero municipal de Bahía Solano, denunció que la construcción del jarillón en el río Valle está suspendida y que tiene un grave retraso en su ejecución. Solicitó que la obra y/o contrato sea intervenida por la Contraloría General, a través de la Dirección de Información, Análisis y Reacción Inmediata.
Esta obra fue adjudicada por la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo y Desastre, UNGRD, a través del contrato 9677-CV020-1397-2023, a la Unión Temporal Alianza Pacífico, por valor de 37 mil millones de pesos, para mitigar el riesgo de inundación y socavación, mediante la construcción de obras de protección de orilla en la margen izquierda, margen derecha y zonas de influencia del río Valle en las zonas afectadas en el corregimiento El Valle.
El contrato fue adjudicado en enero de 2024, tiene un término de ejecución de once meses, y contempla también intervenciones en la comunidad indígena El Brazo, trabajos que a la fecha no se han iniciado.
Según el personero municipal, hay retrasos considerables en la ejecución del contrato: hasta la fecha tiene un 55% en avance de obras y un 20% en avance presupuestal.
El personero también denunció que la obra está generando afectaciones ambientales y de saneamiento básico, sin que hasta la fecha ni la firma contratista, ni la Unidad de Riesgo asuman compromisos claros para una pronta solución, teniendo en cuenta que son situaciones que debieron ser tenidas en cuenta antes de iniciar la obra. Expresó que hay un caso donde se ha generado una afectación en un bien inmueble privado, sin que hasta el momento se le responda al propietario.
Ha dicho además que la obra lleva más de 15 días suspendida y que a pesar que en reiteradas ocasiones ha solicitado la visita del director de la Unidad de Gestión de Riesgo con el fin que se revise la ejecución del proyecto y conozca las problemáticas que se están presentando para buscar soluciones, hasta la fecha no ha obtenido respuesta alguna; dice que pareciera que a la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo no le interesara la suerte del proyecto.
La Unidad de Riesgo tiene otros tres proyectos en el Chocó con problemas y dilaciones: la reubicación de Pogue, en Bojayá, la reubicación de Boraudo, en Lloró, y la vía de San Martín de Purré, en Atrato.




