Las vías terrestres del Chocó hacia Antioquia y Risaralda continúan bloqueadas y crece el desabastecimiento de productos básicos en Quibdó y otros municipios.
La vía Quibdó-Medellín está cerrada desde hace dos semanas por varios bloqueos de comunidades indígenas y en los últimos días por bloqueo de camioneros desesperados. Lo mismo ocurre con la vía Quibdó-Pereira.
Los cierres o bloqueos de estas vías se iniciaron hace unos veinte años y cada vez se presentan con más frecuencia por el empeoramiento de las condiciones de vida de los indígenas y por el incumplimiento a los acuerdos que han suscrito con delegados de los gobiernos nacional, departamental y de las alcaldías de Carmen de Atrato, Quibdó y Tadó.
Las peticiones indígenas versan sobre temas varios, como educación, electrificación, salud, vivienda, conectividad, inversión social, infraestructura.
Los gobiernos locales y departamental han expresado sus limitaciones institucionales y financieras y han pedido ayuda al gobierno nacional, lo que hasta ahora no se ha materializado.
Adicional a los cierres de protesta de las vías, se presentan casos repudiables de saqueo, maltrato y extorsión a conductores y viajeros.
Las pérdidas son multimillonarias para la frágil economía del Chocó, en especial para el comercio y el transporte.
Crece el caos social y económico por esta situación y están paralizados los trabajos de pavimentación de la vía Quibdó-Medellín.
El Invías expidió un comunicado en el día de hoy, 8 de octubre, donde acusa a las comunidades indígenas de El Fiera, Las Mirlas y Eborró de incumplir acuerdos de mantenimiento de la vía en el sector del resguardo indígena y de la ejecución de los proyectos sociales.







