Dos soldados profesionales fueron asesinados y otros cinco militares resultaron heridos luego de una serie de ataques indiscriminados perpetrados con drones cargados de explosivos por el Ejército de Liberación Nacional (ELN). El atentado se registró en zona rural del municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó.
Detalles del ataque y víctimas
De acuerdo con los reportes oficiales de la Décima Quinta Brigada del Ejército Nacional, la arremetida terrorista tuvo lugar entre el sábado 31 de octubre y la mañana del domingo 1 de noviembre. Las tropas afectadas pertenecen al Batallón de Operaciones Terrestres N.° 25, ubicadas estratégicamente entre los sectores de Juntas de Tamaná y La Italia.
En la acción criminal, el grupo armado utilizó múltiples aeronaves no tripuladas equipadas con dispositivos explosivos que detonaron cerca de las posiciones militares. Como consecuencia del impacto de las cargas, perdieron la vida los soldados profesionales Luis Alejandro Melo Gutiérrez y Juan de la Cruz Méndez Ortiz. Los otros cinco uniformados afectados sufrieron diversas heridas producto de las detonaciones.
Evacuación médica y despliegue militar
Inmediatamente después de la ofensiva, personal médico de combate brindó los primeros auxilios a los lesionados en el área. Paralelamente, la Fuerza Aérea Colombiana desplegó sobrevuelos constantes con aeronaves de combate para asegurar la zona y permitir la aproximación segura de los helicópteros de evacuación. Los cinco heridos están siendo trasladados a centros asistenciales de alta complejidad para recibir atención médica especializada.
Habitantes de la zona reportaron momentos de alta tensión en el sector aledaño de Agualarga (Suramita), donde se registró un hostigamiento paralelo en el que se habrían lanzado hasta 14 artefactos explosivos mediante el uso de enjambres tecnológicos, forzando maniobras de repliegue de los pelotones para resguardar a las unidades.
Preocupación por el uso de tecnología bélica
El Ejército Nacional rechazó categóricamente esta modalidad de ataque, denunciando que el uso de drones modificados con explosivos constituye una flagrante violación a los Derechos Humanos y una grave infracción a las normas del Derecho Internacional Humanitario (DIH) al tratarse de ataques letales e indiscriminados.
Este trágico suceso se suma a un preocupante historial en el municipio. El pasado 14 de octubre, el ELN ya había atacado otra base militar en San José del Palmar utilizando un enjambre de drones que detonó 21 granadas, dejando un saldo de nueve ingenieros militares heridos.
Cifras de la Fundación Ideas para la Paz advierten que entre enero y comienzos de octubre de 2026 se contabilizaron más de 318 ataques con aeronaves no tripuladas en el territorio colombiano, consolidando el uso de esta tecnología como uno de los mayores desafíos operacionales actuales para la fuerza pública.



