El pesista Yeison López, nacido en Istmina en 1999, hizo historia en el Campeonato Mundial de Levantamiento de Pesas en Ningbo, China, al adjudicarse la medalla de oro en la modalidad de arranque e imponer un extraordinario récord mundial en la categoría de los 85 kilogramos. El atleta completó una jornada consagratoria al colgarse también la medalla de plata en el total olímpico, consolidándose firmemente como el pesista más fuerte del planeta en su división en la ruta a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Una hazaña de oro y récord en Ningbo
La competencia en el Grupo A de los 85 kg (nueva división reglamentada por la IWF) estuvo marcada por una batalla de titanes. López inició su presentación con un intento nulo sobre 175 kilogramos, pero la fortaleza mental que lo caracteriza relució en su segunda salida al asegurar ese peso.
En el tercer y definitivo intento, el colombiano fue por la gloria absoluta: levantó con total pulcritud 178 kilogramos, rompiendo el récord del mundo previo de 173 kg. Con este levantamiento superó por un kilogramo al egipcio Mohamed Elsayed (177 kg) y por dos al moldavo Marin Robu (176 kg). Al decretarse el movimiento como válido, «Gokú» (como popularmente se le conoce) sentenció su triunfo con un efusivo grito sobre la tarima: “¡Yo estoy aquí, carajo!”.
Posteriormente, en la modalidad de envión, López registró marcas válidas de 205 y 209 kilos (fallando el último en 213 kg) para finalizar quinto en dicho movimiento. Sin embargo, la sumatoria de sus ejecuciones le otorgó un total olímpico de 387 kilogramos, alcanzando el subcampeonato orbital y la presea de plata en la clasificación general, solo por detrás del egipcio Elsayed, quien sumó 390 kg.
La historia detrás del campeón: De las calles de Istmina al Olimpo
Detrás del metal dorado y los aplausos en el lejano Oriente se esconde una de las historias de resiliencia más conmovedoras del deporte colombiano.
• Infancia interrumpida por el conflicto: Yeison López López nació el 9 de enero de 1999 en el municipio de Istmina, Chocó. Allí transcurrieron sus primeros años de infancia en medio de la alegría de su gente, pero también bajo la sombra de la vulnerabilidad social. A los 11 años, la crudeza de la violencia armada obligó a su familia a abandonar de forma abrupta su amado Chocó, convirtiéndose en víctimas del desplazamiento forzado.
• El refugio en el Valle y el descubrimiento de su fuerza: Tras salir huyendo de Istmina, la familia de Yeison se asentó en la ciudad de Cali. Lejos de rendirse ante la adversidad económica y el desarraigo, el joven encontró en el deporte un escape y un propósito de vida. Fue en las tierras vallecaucanas donde sus entrenadores detectaron su descomunal fuerza natural y su impecable disciplina para la halterofilia. Su dedicación mutó pronto en un talento avasallador que lo llevó a dominar las categorías juveniles mundiales.
• Consagración absoluta: La gesta en Ningbo, China, no es un golpe de suerte sino la prolongación de un palmarés de leyenda:
• Plata Olímpica: Subcampeón en los Juegos Olímpicos de París 2024 en los 89 kg.
• Mundial de Noruega 2025: Doble campeón del mundo en los 88 kg.
• Panamericano de Panamá 2026: Triple récord mundial con un total brutal de 397 kilos.
• Deportista del Año: Galardonado consecutivamente como el máximo exponente del deporte en su país.
Aquel niño desplazado que tuvo que dejar la selva chocoana con las manos vacías es hoy, por mérito propio, el hombre con los brazos más fuertes del planeta. Su triunfo en China es el fiel reflejo de su tenacidad.




