El pasado 7 de febrero la multinacional canadiense Rugby Mining Limited informó a través de sus páginas web (https://www.facebook.com/Rugbymining y https://static1.squarespace.com/static/61774ce557d5da10ee646ac4/t/6200ff719783f433047dec91/1644232562628/RUGNR2203.pdf) que a raíz de la expedición por parte del Ministerio de Ambiente de la resolución 110 de 2022, decidió iniciar la exploración en el proyecto Cobrasco-Comitá en el alto Neguá, donde existen un sistema de pórfidos de cobre-molibdeno.
Y agregó que ya realizó un acuerdo de consulta previa con el consejo comunitario Cocomacia y que tiene permisos de agua vigentes.
Sin embargo, la Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Choco, Codechocó, expidió ayer un comunicado donde dice que la empresa Rugby Mining Limited “no cuenta con permisos (concesión de aguas, permisos de vertimiento), ni instrumento de control y manejo ambiental otorgados o aprobados por Codechocó”.
También informa que si la empresa Rugby Mining Limited llegase a adelantar alguna actividad minera sin los correspondientes permisos, concesiones y autorizaciones, Codechocó “iniciaría los procedimientos sancionatorios correspondientes en defensa del patrimonio ambiental chocoano, de conformidad con lo estipulado en la Ley 1333 de 2009 – Régimen sancionatorio ambiental”.
Quedan varios interrogantes: ¿Qué entidad entregó a Rugby Mining Limited los permisos de agua que según ella se encuentran vigentes? ¿Por qué esta multinacional minera canadiense informa que iniciará trabajos de exploración de cobre-molibdeno en la parte alta del río Neguá sin tener permisos ni autorizaciones de Codechocó?




