Los vecinos del barrio San Vicente, en Quibdó, informaron sobre olores a podrido en una vivienda del sector.
Las autoridades inspeccionaron el lugar y encontraron cuatro cuerpos de indígenas en avanzado estado de descomposición, una mujer de 36 años y tres menores, sus sobrinos: dos niñas de 13 y 9 años y un niño de 7 años. Se informó que eran embera dóbida, de la comunidad Caracolito en el Río Quito, que residían en Quibdó. Los cuatro cuerpos estaban en una habitación, acostados..
Los padres de los niños habían viajado a Paimadó, Río Quito.
“De acuerdo con la inspección técnica a cadáver realizada por el CTI no se evidenciaron signos de violencia en los cuerpos. Todos se encontraban acostado en una habitación. Lo que se prevé es que pudo haber sido algún tipo de envenenamiento, algún tipo de intoxicación o algún cilindro de gas”, señaló el comandante de la policía del Chocó Clauder Cardona.




