Dokarrá ya tiene “la raíz del agua” en su escuela
Él y otros 7.000 niños, niñas y adolescentes de Quibdó e Istmina (Chocó) ahora tienen baños mejorados y con agua limpia en sus instituciones educativas.
En la comunidad de ‘El 21’, ubicada a las afueras de Quibdó, 80 estudiantes indígenas emberá van todos los días a la escuela que, con mucho empeño, ha construido y restaurado la comunidad. Allí, la educación tiene un sentido especial, pues acerca a los niños y niñas a una vida lejos de la violencia. En este espacio seguro, niños como Dokarrá, de 9 años, Nicole (8) y Alexander (7), juegan y se ríen de sus travesuras pese a la mirada estricta -aunque cariñosa- de sus maestros.
Los niños y niñas ya no solo piensan en su escuela como un espacio para aprender y divertirse. Ahora, la escuela es también un lugar donde encuentran baños con lavamanos: se trata de una parada necesaria para poder seguir jugando, aprendiendo y soñando. Los profesores supervisan su proceso de lavado de manos y les recuerdan que el agua limpia y el jabón son esenciales para su salud. Esta acción tan cotidiana para quienes viven en las grandes ciudades no siempre fue fácil para esta comunidad, pero ahora es una realidad gracias a un proyecto de UNICEF en 10 escuelas de Quibdó e Istmina.

Dokarrá es el segundo en la fila para lavarse las manos. Su nombre emberá significa “la raíz del agua”, y aunque en el territorio se encuentran fuentes como ríos y quebradas, la comunidad no contaba con baños en la escuela. Muchos de ellos optaban por buscar zonas boscosas para hacer sus necesidades, pero ahora no necesitan interrumpir su jornada escolar para ello. Tener agua limpia para lavarse las manos, sin duda, es una mejoría que la comunidad celebra.
Para las niñas, adolescentes y mujeres, los baños no son solo un accesorio. Para ellas, especialmente, el acceso a agua limpia y saneamiento facilita un manejo cómodo, limpio y privado de su menstruación. La comodidad de contar con baños adecuados es para ellas sinónimo de protección y bienestar.

Al igual que en ‘El 21’, este proyecto mejoró y rehabilitó las baterías sanitarias de otras 9 escuelas en zonas rurales Quibdó e Istmina, impactando positivamente a más de 7.000 estudiantes y casi 400 docentes y personal administrativo de estas instituciones. En el departamento se estima que, del total de 209 instituciones educativas, solo el 63% cuenta con acceso a agua limpia, saneamiento básico e higiene de manera regular, de acuerdo con datos de la Encuesta de Calidad de Vida 2025 del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).
Para asegurar que las adecuaciones sean bien recibidas por la comunidad educativa, el proyecto promueve la conformación de comités en las escuelas, donde estudiantes y profesores se convierten en los custodios de los baños mejorados, y suscitan entre los demás un renovado sentido de pertenencia hacia las instalaciones. Así mismo, las personas que conforman los comités lideran espacios donde se repasan los hábitos clave de higiene que ayudan a prevenir enfermedades, como el lavado de manos.
Beneficiarios del proyecto en Chocó
Este proyecto de UNICEF es parte de una alianza con la Fundación Baxter Internacional y la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días para mejorar el acceso a agua limpia, saneamiento básico y las prácticas de higiene en municipios priorizados de La Guajira y Chocó para 12.000 personas, en asocio con la Fundación HEKS-EPER y de la mano de las comunidades participantes en el proyecto.




