Monseñor Mario de Jesús Álvarez, obispo de Istmina-Tadó, dijo en una entrevista con Blu Radio que “las promesas del gobierno no se cumplieron”.
El obispo destacó cómo los programas anunciados para combatir la pobreza no se han materializado en el Chocó. «El dolor de todo un departamento se incrementa con cada día que pasa. A pesar de la riqueza natural, la pobreza en Chocó resulta humillante», afirmó el monseñor. «No vemos la ejecución de los planes prometidos. Nos sentimos frustrados y olvidados».
Desde la llegada al poder del presidente Gustavo Petro, los chocoanos tenían esperanzas de cambios significativos. Sin embargo, más de dos años después, la situación es aún más desalentadora.
El “paro armado” del ELN.
Sobre el “paro armado” número doce del ELN en los últimos dos años en la subregión del San Juan, del 18 al 21 de febrero, el obispo dijo: “Rechazo estas vías de hecho que no hacen sino alimentar la confrontación y crear mucha más violencia y hacer que la desigualdad cada día sea aún más grande entre nosotros”.
El líder religioso compartió su profunda preocupación por la actual crisis social y económica que enfrenta su diócesis, fue enfático en afirmar que el paro armado “no es el camino” y que, aunque como Iglesia Católica, no señalan ninguna línea de acción política, siempre están en la búsqueda ansiosa del bien común. “Siempre estamos llamando a tener un espíritu eminentemente humanitario”, reiteró.
«Esto solo genera más dolor y sufrimiento para aquellos que ya se encuentran en una situación precaria», declaró el monseñor. La combinación de pobreza extrema y violencia suman al sufrimiento diario de los pobladores.
Crisis en el Chocó
Desde el inicio del paro armado las calles de los municipios Sipí, Nóvita, Medio San Juan, Condoto, Litoral de San Juan han estado desoladas, los habitantes manifestaron sentirse solos y desamparados, las instituciones educativas cancelaron las clases, los comercios, aunque algunos abrieron sus puertas, también se muestran vacíos. Haciendo evidente que las personas han decidido permanecer en resguardo ante las bajas garantías de vida que ofrece esta situación. Las pérdidas económicas han sido enormes.
“El acuerdo de Paz Total no ha tenido ningún efecto, el Presidente nos ha abandonado”, dijo un adulto mayor, mientras se reflejaba en su rostro la desesperanza de vivir inmerso en un yugo delincuencial.
“Estamos muy pobres acá, no hay gobierno”, manifestó la señora que transitaba por una calle silenciosa y vacía.
En varias zonas del Chocó, el ELN ha dejado cilindros explosivos y otros objetos pintados con la bandera que los identifica, generando angustia y alertas en las comunidades.
La gobernadora Nubia Córdoba dijo: “Mi llamado y rechazo ha sido vehemente, frente a la transgresión de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario perpetrados por ELN y Clan del Golfo en disputa por el territorio en el departamento del Chocó”.




