
Por José María Daza Sánchez
Cuando votamos para elegir a un o una postulante a cargos de elección popular, en diferentes regiones, en algunas se hace de manera independiente, pero en otras, se elige porque los candidatos son amigos, familiares, conocidos, parientes o porque da una prebenda económica o material u ofrece un trabajo a futuro, “si gana”.
En ciudades como Bogotá o zonas como el Departamento de Nariño, existe una autonomía que les ha permitido elegir, en su mayoría, bien. Gente que realmente trabaja por sus electores y por supuesto por su pueblo. Rinden cuentas, muestran resultados de la gestión, ayudan no solo a los electores conocidos, van por la gente del territorio, sin distinción.
Desafortunadamente en muchos lugares hizo carrera el negocio de la compra y venta del voto. Esta práctica ya hizo perder la esencia de la democracia. Aquí se elige es a un cualquiera. Lo dijo el gran jurista Carlos Gaviria: “El que paga para llegar, llega para robar”.
Ya elegir es simplemente un negocio y por eso hoy en algunos sitios del país no se ve el progreso. Los elegimos y después de llegar, se olvidan de todas sus promesas y hasta ahí llegó la dicha y a partir de ahí se recibe la desgracia, el olvido y el abandono. Inclusive se cae en el error, creyendo que son muy transparentes y que van a trabajar de verdad por cambiar esquemas y acciones. Y acaba uno frustrado al ver que esos supuestos salvadores terminan haciendo lo mismo que los anteriores.
Tratamos de crear unas preguntas específicas para esas personas que tienen el deseo de cumplir la responsabilidad y obligación de elegir, pero no ese acto irracional llevado por la prebenda. Es ese momento de marcar un tarjetón electoral con el conocimiento real que por qué lo está haciendo.
Es un ejercicio práctico, pero absolutamente serio, teniendo en cuenta que esa decisión repercute a futuro tanto para esa persona y su familia, como para la comunidad en general, inclusive para el país, al momento de elegir senador, representante a la cámara o presidente.
¿Por qué vota usted por determinado candidato?
¿Qué espera usted del candidato que escoge para elegir?
¿Cuáles son los criterios que asume usted para escoger a ese candidato?
¿Le interesa el resultado de la gestión de ese candidato al final del periodo de trabajo?
En esos casos en que ha elegido a determinado personaje, ¿ha revisado su trabajo, el resultado?
¿Está usted consciente que ese candidato es el ideal para aportar al desarrollo de su ciudad, región o país?
¿Sabe usted si su candidato tiene investigaciones de cualquier orden y no le importa, siendo sabedor (a) de que más adelante, en ejercicio del cargo pueda ser destituido y tomado preso, con las repercusiones negativas del caso?
¿Es importante para usted que su candidato (a) esté limpio en materia de investigaciones o es indiferente para usted?
¿Si es repitente, le cumplió a su territorio o a sus intereses?
¿Sabe usted con qué personajes de dudosa reputación y actuar está vinculado el candidato (a)?
¿Conoce los financiadores de su campaña? ¿Sabe si esos recursos son bien habidos?
Conociendo los antecedentes de mala reputación que tienen esos personajes financiadores o acompañantes, ¿por qué prefiere votar por ese candidato (a)?
¿Usted cree en las ofertas y propuestas que hace, individualmente, ese candidato (a) y que va a cumplir dichas promesas?
¿Está usted realmente convencido de que al candidato (a) político, que busca su favor electoral le va a cumplir y que va a ‘trabajar’ por el bien del pueblo?
¿Conoce usted, cuál ha sido el actuar del partido político que avala a su candidato (a)?
En resumen, aquí le dejo los puntos de lo más importante que debe conocer de su candidato (a):
- Investiga el historial personal
- Investiga el historial político
- Busca afinidad de pensamiento
- Conoce las propuestas
- Comprenda las responsabilidades de cada cargo
- Observa los gastos de campaña
- Exige un diagnóstico del territorio
- Averigüe referencias
Espero que realmente sirva este tema para tomar conciencia y mejorar la capacidad de elegir lo mejor posible, en beneficio del territorio, no del bolsillo e intereses del elegido.




