La comunidad de Nuquí padece en estos momentos un fuerte racionamiento de energía y está al borde del apagón por graves fallas en dos de las tres plantas de generación de la empresa Electronuquí, alimentadas por combustible fósil.
Solo una de las tres plantas está funcionando a medias y el servicio de energía se entrega desde hace varias semanas solo por tiempo limitado y en forma racionada y sectorizada. Si esta planta falla definitivamente la comunidad de Nuquí se queda sin energía.
Para comprar tres plantas de energía nuevas y de iguales características se requiere tener mil quinientos millones de pesos.
La personería municipal de Nuquí solicitó a Electronuquí la realización de una reunión urgente para conocer el estado real de la crisis en la prestación del servicio de energía eléctrica y las acciones implementadas para restablecerlo.
La solicitud busca que la empresa presente un informe sobre las causas de las fallas, el estado de la infraestructura eléctrica, el tiempo estimado para la normalización del servicio, las medidas adoptadas para mitigar la emergencia y el Plan de Emergencia y Contingencia (PEC).
La Personería señaló que las constantes interrupciones del servicio han afectado sectores como la salud, el suministro de agua, el comercio, el turismo, la educación y la calidad de vida de los habitantes, por lo que reiteró su compromiso de velar por la protección de los derechos de la comunidad y de impulsar soluciones oportunas frente a esta situación.
El personero de Nuquí, Jhon Jaramillo Pandales, exigió mayor transparencia: “Electronuquí y su gerencia deben brindar información clara y oportuna… La ciudadanía merece respuestas concretas, transparencia y un cronograma”.






