
Jhon Jaramillo Pandales, personero municipal de Nuquí, lanzó una alerta urgente ante la grave crisis que enfrentan cerca de cien niños y niñas del municipio por la suspensión del programa “Servicio Integrado de Atención y Prevención de la Desnutrición” del ICBF, situación que hoy enluta al territorio tras el fallecimiento de un menor presuntamente vinculado al proceso de atención.
De acuerdo con la información recopilada por la entidad durante reuniones con madres beneficiarias, desde enero no se realiza la entrega de paquetes alimentarios ni el seguimiento médico, nutricional y psicosocial a menores entre 0 y 5 años, pese a tratarse de niños con condiciones de vulnerabilidad y riesgo nutricional.
La personería expresó profunda preocupación por el fallecimiento del menor, señalando que este hecho aumenta las alarmas frente a la falta de funcionamiento efectivo del programa en Nuquí. Asimismo, cuestionó que, pese a existir un convenio cercano a los 6.000 millones de pesos para su ejecución, actualmente no se esté garantizando la atención integral en el territorio.
Ante la gravedad de la situación, la personería municipal hizo un llamado urgente al ICBF regional y nacional para intervenir de manera inmediata, reactivar el programa y evitar que nuevos casos sigan poniendo en riesgo la vida y la salud de la niñez en Nuquí.




