El sacerdote claretiano Maximino Cerezo Barredo falleció en España hoy, 21 de febrero de2026, a los 93 años.
Conocido como ‘Mino’, nació en Villaviciosa, Asturias, España en 1932 fue un sacerdote claretiano, pintor y muralista, ampliamente reconocido en toda Latinoamérica y El Caribe como el «pintor de la liberación». Su obra es la expresión visual de la Teología de la Liberación, centrada en la fe, la justicia social y la esperanza de los pueblos oprimidos.
Es el autor de varios murales en nuestro territorio diocesano, entre esos, por lo menos dos murales muy representativos, en la ciudad de Quibdó. El primero es un tríptico ubicado en el ábside del presbiterio de la catedral San Francisco de Asís, y el segundo está ubicado en el salón centenario del segundo piso de la curia diocesana, conocida como Convento de la Diócesis de Quibdó.
Los demás murales los pintó durante sus años de recorrido misionero por las comunidades de la cuenca del Atrato, dejando una huella en las paredes de las capillas de las comunidades de Bojayá, Bagadó, Río Quito, Medio Atrato, etc. Lastimosamente muchas se han perdido, por causa del poco mantenimiento de las capillas, la humedad y el tiempo las deterioró al punto de la pérdida total. Entre las pocas que se preservan están las de la Parroquia Ntra. Sra. de la Candelaria de Beté, cabecera municipal de Medio Atrato.
Maximino Cerezo no solo pintó murales, sino que también hizo escuela. Actualmente uno de sus mejores alumnos es Freddy Sánchez Caballero, que aprendió la técnica del padre Mino y la adaptó a su propio estilo. Varias de las obras de Freddy también reposan en la curia diocesana.




