
La danza y el pasillo chocoanos, conceptos de improvisación en el conjunto “Chirimía” aplicables al piano-jazz. Por Nicolás Cristancho Quintero, Trabajo de grado, Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de Artes, Departamento de Música, Bogotá, 2008. Asesor: Leonidas Valencia.
Texto completo en https://www.academia.edu/26717976/LA_DANZA_Y_EL_PASILLO_CHOCOANOS_CONCEPTOS_DE_IMPROVISACI%C3%93N_EN_EL_CONJUNTO_CHIRIM%C3%8DA_APLICABLES_AL_PIANO_JAZZ?auto=download&email_work_card=download-paper
Contenido:
INTRODUCCIÓN……………………………………………………………………………………………….5
1. ANTECEDENTES………………………………………………………………………………………….7
2. OBJETIVOS…………………………………………………………………………11
2.1. General …………………………………………………………………………..11
2.2. Específicos ………………………………………………………………………11
2.3 Justificación ……………………………………………………………………..12
METODOLOGÍA………………………………………………………………………14
3. Recopilación de material bibliográfico………………………………………………14
3.1 Trabajo de campo ………………………………………………………………………………………15
3.2 Transcripciones …………………………………………………………………..17
3.3 Análisis.……………………………………………………………………………18
¿DANZA Y PASILLO EN EL SIGLO XXI EN EL CHOCÓ?
4. Chocó, república independiente……………………….…………………………..19
4.1 La “Chirimía” y sus aires ………………………………………………………………………….22
4.2 Pasillo……………………………………………………………………………..25
4.3 Danza………………………………………………………………………………27
4.4 Improvisación……………………………………………………………………..29
CONCLUSIÓN…….………………………………………………………………….29
INTRODUCCIÓN
Al tomar una idea (musical), desarrollarla y expandirla, se le está imponiendo a su lógica una súper lógica . De esta manera funciona la improvisación: partiendo desde formas rítmicas, melódicas y armónicas establecidas, el improvisador desarrolla su discurso musical delineando las mismas. Pero eso no es suficiente, es imprescindible la generación del clímax sonoro, y para esto debe utilizar las herramientas expresivas que estén su alcance, como son la combinación de silencio con sonido, la interacción que se establece con los otros músicos y con el público, la variación de ideas musicales y el desplazamiento de éstas en el espacio-tiempo, entre otros recursos, dándole libertad para determinar qué camino tomar para transitar una pieza.
Aunque la improvisación es una creación musical que sucede de manera espontánea e inmediata, necesita un proceso previo de preparación, que realiza individualmente el intérprete, a través del estudio, compresión y memorización físico-sensorial de múltiples estructuras musicales, que constituyen el vocabulario con el cual establece su discurso y se comunica durante la interpretación de un tema.
Para enriquecer dicho léxico, es necesaria la investigación permanente en búsqueda de elementos que aporten desde distintas perspectivas de abordar la improvisación. Explorar y tratar de entender las diversas culturas musicales que constituyen un pueblo, le sirve al músico para comprender el contexto que lo rodea y a ser más claro y consecuente a la hora de crear y de improvisar, con respecto a su entorno y a lo que quiere expresar.
Dentro de las tradiciones musicales que existen en Colombia, se encuentra en la gran mayoría una importante presencia de la improvisación, destacándose especialmente el conjunto de “Chirimía” del departamento del Chocó, que consiste en una agrupación conformada con instrumentos típicos de banda de guerra (bombo, redoblante, platillos, bombardino, clarinete y saxofón). El Chocó está localizado al norte del “Andén Pacífico” colombiano, limitando con Panamá. Es una zona selvática, húmeda y tropical con acceso tanto al océano Pacífico como al Atlántico, donde desemboca su principal río: el Atrato. Habitado en su mayoría por afrodescendientes, la cultura musical que allí se ha desarrollado está directamente relacionada con la danza y con la celebración de eventos religiosos y sociales. Ése es el caso de la fiesta de San Pacho (San Francisco de Asís), santo patrono de Quibdó, capital del departamento. Dicha fiesta popular está conformada, entre otras actividades, por numerosos desfiles de comparsas, en los que participan los barrios más representativos. Cada día sale un desfile desde un barrio distinto, a lo largo de las dos semanas que dura la celebración. Los conjuntos de “Chirimía” ponen el ritmo con el que las comparsas bailan, tocando temas tradicionales de su repertorio y adaptando también melodías de moda. Los intérpretes demuestran su capacidad de resistencia física durante el recorrido que puede durar entre cinco y seis horas. Ser un buen improvisador también es de vital importancia para mantener la atención y la energía de la música “arriba” por prolongados periodos de tiempo.
Uno de los aspectos a resaltar de la improvisación en la Chirimía, es la manera en que los instrumentos acompañantes van delineando el ciclo armónico, en la mayoría de los casos un ciclo de tónica-dominante o viceversa. El solista, en este caso el clarinete, va tocando la melodía principal, mientras que los acompañantes melódicos (bombardino o saxofón, o ambos) acompañan a manera de contrapunto libre, tomando como referencia la base rítmica, las triadas de tónica y dominante según donde vaya la melodía, y van repitiendo patrones melódicos sencillos conectados por el uso de cromatismos, generando de manera espontánea lo que constituiría el “arreglo” de la pieza. Es por eso que el acompañamiento siempre variará de una interpretación a otra dependiendo de quién lo toque y de su capacidad como improvisador. También hay momentos de improvisación colectiva donde el solista y los acompañantes establecen una relación con el público que está bailando, buscando crear un clímax colectivo a través de desplazamientos rítmicos, de estridencias y otros elementos expresivos y de “sabor” que conecten con los danzantes y los emocionen.
Es importante reconocer la destreza que tienen estos improvisadores para desarrollar un discurso musical claro y eficaz, construido sobre ideas melódicas sencillas que, aprovechando al máximo la riqueza de los recursos rítmicos característicos de sus aires tradicionales, logran mantener y captar la atención de los cientos de marchantes que participan en los desfiles.
Para un improvisador de cualquier tipo de música, incluido el jazz, es importante comprender esta manera básica de construir melodías con un sentido de dirección claro, que sucede de forma orgánica y espontánea. Si es posible entender la construcción de melodías a este nivel, en el momento de trabajar con material armónico más complejo, se tendrán más herramientas para afrontar la improvisación como una forma de composición instantánea y no como un acto mecánico de rellenar espacios armónicos, donde se pierde la expresividad.




