
El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella ordenó detener la programación habitual de las 20 Emisoras de Paz creadas en el marco del Acuerdo de Paz de 2016. La instrucción, enviada el lunes festivo 17 de agosto por medio de un mensaje de WhatsApp desde Inravisión a los directores de las estaciones, dejó esas frecuencias emitiendo únicamente música enlazada desde Bogotá desde el martes 18 de agosto.
La medida también alcanzó a las 11 emisoras descentralizadas del sistema de Radio Nacional, que en conjunto suman más de 70 frecuencias en el país. Según periodistas de las emisoras, la orden provenía de la nueva gerencia de Inravisión, a cargo de la abogada Ángela María Mora, nombrada tras la posesión del nuevo gobierno el 7 de agosto.
En el departamento del Chocó, las dos emisoras afectadas son la de Bojayá, que opera en la frecuencia 98.5 FM desde 2021, y la de Riosucio, en 89.6 FM, una de las últimas cuatro inauguradas en diciembre de 2024. Ambas transmitían contenidos informativos, culturales, comunitarios y de pedagogía de paz producidos localmente, que representaban cerca del 90 % de su parrilla.
Las Emisoras de Paz surgieron del numeral 6.5 del Acuerdo Final firmado en 2016 entre el Estado y las antiguas FARC. Su objetivo era llevar información, cultura y espacios de reconciliación a municipios priorizados por el conflicto armado, con participación equitativa de víctimas, organizaciones sociales y comunidades.
Con la inauguración de las estaciones de Riosucio (Chocó), Tierralta (Córdoba), Agustín Codazzi (Cesar) y Buenaventura (Valle del Cauca) se completó el total de 20 emisoras previstas.
La decisión ha sido considerada como violatoria del Acuerdo de Paz y de la Constitución. La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), junto con la MOE y AMARC, rechazó la suspensión, señaló que no puede hacerse mediante un mensaje de WhatsApp y advirtió que deja sin información local a más de 463.000 personas en zonas rurales, indígenas, afrodescendientes y campesinas.
Las emisoras del Chocó, ubicadas en dos de los municipios más golpeados por la violencia en el departamento, permanecen ahora al aire solo con música mientras se define el futuro de sus contenidos locales.



