Por Alexander Palacios P.
A influenciar en serio.
En los últimos años ha crecido de manera vertiginosa en las redes sociales, la aparición de creadores de contenido o influencers, de todas las regiones del país en especial de la costa atlántica y de la región pacífica, destacándose en esta actividad muchos negros o afrocolombianos, a los cuales felicito, auguro mucha suerte y éxitos.
No se puede negar que, en su gran mayoría, sus presentaciones son muy divertidas, entretenedoras y algunas pocas con buenos mensajes. Tampoco es menos cierto que muchas de ellas carecen de sentido y de contenidos de valor, las cuales solo logran sacar una leve sonrisa, muchas críticas y reproches. Innegablemente esas producciones en su gran mayoría son bromas y shows poco elaborados y en muchos casos repetidas historias copiadas y editadas o no de otros influencers.
Ante tantos problemas sociales, económicos, familiares, ante el desempleo, la violencia, la inseguridad, y demás calamidades, estás presentaciones que pululan las redes sociales, las cuales vemos constantemente en nuestros celulares, nos distraen, nos entretienen nos sacan de la rutina, del aburrimiento y por un momento nos alegran y nos divierten, al igual que los principales programas de nuestra televisión nacional.
Hago un llamado muy respetuoso y encarecido a nuestros queridos Influencers, en especial a los afrocolombianos y de manera muy especial a los del Choco y en particular a los de Quibdó para que hagan innovaciones en sus presentaciones con contenidos de impacto, de alto nivel, de alto valor, creando presentaciones que no solo sean bromas que causen risa, cómo también disgustos y críticas, sino producciones que impacten con mensajes y contenidos muy positivos.
Se entiende que es su actividad profesional, laboral o económica de la cual obtienen ingresos con la monetización que reciben por la acogida de ellas en las plataformas donde se publican; pero, ¿qué va a pasar cuando las repetidas bromas y trilladas presentaciones ya no generen más likes? Muy buenas la jocosidad, la diversión, el entretenimiento, pero de eso ya tenemos bastante en la televisión, que además nos desinforma y nos manipula en pro de los intereses y conveniencia de los dueños de los medios y programadores.
Estamos en un proceso de cambio a nivel nacional y mundial que requiere que como persona y como sociedad también cambiemos. Jóvenes influenciadores los invito a generar contenidos más profundos, más innovadores que generen impactos positivos en la mente, en el corazón, en la vida de las personas que los ven y los escuchan, para que así cambiemos nuestros entornos, nuestras comunidades, nuestras regiones, nuestras sociedades, nuestro país y por qué no también nuestro mundo. Basta ya de bromas, que ahora los contenidos vayan en serio; Dios los bendiga a todos, les deseo mucha suerte y éxitos.




