
Por José María Daza Sánchez
Respetando la división de poderes, el Señor Presidente de la República, Gustavo Petro, si de verdad quiere ayudar al Departamento del Chocó, en general, debería solicitar con carácter urgente y prioritario la gestión efectiva, diligente y eficiente de los entes de control penal y disciplinario, específicamente, para que avancen con todos esos procesos que, a hoy, están engavetados por la gestión de unos “buenos” abogados que unidos con algunos fiscales o jueces frenan el desarrollo normal de dichos procesos y que hoy tienen en la calle, sin restricciones de ninguna índole a esos personajes señalados y que continúan delinquiendo, apoyando candidatos que les permitirá seguir disfrutando del erario público, ya aportando de los que le sonsacaron al departamento o al municipio o ya disque poniendo votos (risas) para perpetuarse en ese poder que tanto les gusta a costa del detrimento del ente territorial y los entes locales.
La Corte Suprema de Justicia tiene muchos expedientes allá en los anaqueles y en los cajones de los escritorios de magistrados y auxiliares, haciéndole el favor a esos delincuentes de cuello blanco, protegiéndolos de la cárcel, donde deberían estar aquellos que se han esquilmado los recursos de la salud, educación, alimentación de estudiantes, obras de infraestructura, las regalías desde su origen y las asignadas a obras que nunca se terminaron, etc.
Igualmente pasa con los fiscales en yunta con algunos jueces o magistrados de tribunales superiores. Cuanto favor le harían al Chocó y a Colombia desengavetando los expedientes y condenando a esos malandros que en muchas ocasiones siquiera roban para vivir mejor, porque ni la conciencia ni los abogados, fiscales y jueces, llámense magistrados o lo que sea, los dejan.
Y los que roban suficiente se hacen elegir popularmente para seguir en las mismas y hasta peor, porque con “la credencial”, quitan y ponen. Lo que uno no puede entender, es cómo hay gente que les sigue el son y los apoya, independientemente de la plata que reciben por el voto. Porque todos los votos no son comprados. Entonces hay gente sinvergüenza que los apoya, sin ponerse a pensar en el daño que le hacen, inclusive a sí mismos o a su misma familia o amigos.
De verdad, no es posible que procesos que ya están solo para condena y se hayan estancado. Esos personajes hablando de mingas, de alianzas, de mesas, de lo que quieran para engañar a la gente, cuando deberían estar a la sombra. Pensar que un juez determine que “no es peligro para la sociedad” aquel o aquella que se roba la plata del Estado, los recursos que deberían llegar a la prestación del servicio eficiente de salud o de una obra de beneficio general, como la mayoría de las que emprende el Estado y que le asignan a un ente territorial o local para que se beneficie esa sociedad y un (os) bandido (s) en concierto para delinquir se los queden en sus bolsillos.
Debería haber sanción penal máxima y cobrarles, por homicidio, los pacientes que fallecen en un hospital por falta de atención a esos bandidos que se han robado la plata de los hospitales y de la salud en general. No puede ser que una persona que se roba la plata del deporte, en la cárcel ponga cara de sufrida y quede libre y esté apoyando candidatos y pontificando en política en algún grupo y el proceso engavetado.
Ahora, qué falta de seriedad de esos candidatos que reciben todo el lumpen de la política chocoana solo por “llegar” a cualquier costo.
Por favor Señor Presidente, hágale un favor al Chocó, un tribunal anticorrupción como el que en algún momento se mencionó sería lo más adecuado y vaya que de verdad salvaría al Chocó. La esperanza es lo último que se pierde, pero no se avizora mejoramiento para este tan vilipendiado departamento.




