Por Guido Gómez Mosquera
A las dos de la tarde del 11 de febrero varios delincuentes armados con fusil detuvieron una camioneta blanca, marca Duster, que cubría la ruta Quibdó-Tadó, donde se movilizaba su propietario y conductor, quienes fueron advertidos que se trataba de un atraco.
Los hechos se presentaron en el tramo Yuto-Cértegui, sector conocido como Chintadó.
Los ladrones al parecer ya tenían conocimiento que en el vehículo se transportaba un dinero. Ante las amenazas de muerte se vieron obligados a entregarles los 17 millones de pesos que llevaban.
Después del robo los ladrones explotaron las llantas del carro y lanzaron las llaves al monte.
Varios vehículos que en esos momentos transitaban por el lugar y sus conductores fueron obligados a detenerse, mientras ellos lograban cumplir con su cometido.
Se supo que el dinero hurtado era producto de la venta de un metal de una compra de oro, ubicada en Tadó.




