
Por José María Daza Sánchez
La historia del Chocó en materia administrativa está llena de fracasos. Las pésimas decisiones que han tomado y el mal e irresponsable manejo de las entidades públicas, que finalmente se reflejan en el horrendo uso de los recursos, ha llevado a que lleguen a la liquidación o a las nefastas intervenciones por parte de las superintendencias u otras entidades nacionales, para “salvar” dichas instituciones.
Es extensa la lista que han llegado a la quiebra y/o a la intervención con fines liquidatarios. Usted amable lector, conoce mucho más de fondo esta historia. Pero lo triste, es que, a hoy, aún estamos viviendo la misma situación y no se toma conciencia de lo acaecido en otrora tiempo y persistimos en seguir manejando de manera interesada y personal esos recursos, no aplicándolos en beneficio de las clases menos favorecidas, con tanta necesidad existente.
Desde 2012 se mejoraron los ingresos de los entes territoriales y la situación en cambio de mejorar va de mal en peor. Regalías (iba a decir mal utilizadas) que han beneficiado a los administradores directamente y al componente de sus séquitos y los indicadores de pobreza, pobreza absoluta, pobreza monetaria, de necesidades básicas insatisfechas, pobreza multidimensional, etc. en los peores resultados.
Creo que la primera gran intervención al Chocó, luego de una quiebra total, incentivada por la politiquería y la irresponsabilidad de sus administradores y dirigentes, fue la Electrificadora del Chocó. Se intervino con propósito de liquidarla porque no aguantaba más, una deuda con los generadores de cerca de $70 mil millones.
Viene luego la decisión de liquidar a la Lotería del Chocó después de haberla segregado de la Beneficencia, dado que los recursos originados por la lotería, después de la Constitución del 91 determinó que esos recursos eran de exclusiva destinación al sector salud. Quebrada otra caja menor de los politiqueros y también la licorera. La caja menor de las festividades politiqueras y otras yerbas aromáticas.
El Departamento departamental de Salud – DASALUD y la entidad que lleva récord, aparte de EPQ, el, hoy, Nuevo – Nuevo Hospital San Francisco de Asís, que va para la otra liquidación porque sigue quebrado. No tiene una planta de energía de emergencia, no les pagan a los trabajadores, han puesto un@s supuest@s mag@s a solucionarlo y lo dejan en peores circunstancias, incluida la última entrega por parte de la Superintendencia.
Los especialistas están que se van del Chocó, los trabajadores de base no se van porque tienen muchas necesidades y se aguantan el mal trato ‘hasta que San Francisco agache el dedo’. No hay siquiera como surtir los alimentos a los pacientes hospitalizados, menos medicamentos, al parecer hasta el suministro de oxígeno está en vilo.
La educación no se salvó. Según el Ministerio de Educación, el desorden encontrado los llevó a tomarse la administración que un dictadorzuelo mejoró y retornó a la administración. Hoy no sé qué ha pasado.
En Quibdó la empresa que debería ser la más importante, EPQ, intervenida y en proceso de un lento período en liquidación, decir algo más es ser reiterativo.
Y la joya de la corona, la entidad que debería ser la halonadora de gran parte del desarrollo del Departamento y sus municipios. La Universidad Tecnológica del Chocó –UTCH.
El Ministerio determinó que la institución tenía un gran desorden muy bien organizado, gracias a la ineficiencia administrativa que dedicó sus esfuerzos a otros bemoles, menos a manejarla con transparencia y ética. Eso no es solo de la última administración, eso solo fue la punta del iceberg.
El futuro no es el más halagüeño. Esperemos que esa ‘intervención’ sea lo mejor que le haya podido pasar, pero que tiene que plantearse y reformarse para bien. Podría arrancar con darle aplicación a su nombre: ‘Tecnológica’ y de allí impulsar el emprendimiento.
Con la gobernación y las alcaldías hacer sinergia para desarrollar las obras que se requieren. Tiene ingenieros de muchos calados, ambientales, civiles, de sistemas, administradores, en fin, todo el potencial para apoyar el desarrollo del Chocó.




