Las guardias indígenas de los resguardos de Chidima-Tolo y Pescadito, en el municipio de Acandí, recibieron dotación como botas, chalecos, radios, cachuchas, pañoletas, bastones de mando, pantalones, linternas, entre otros implementos, con una inversión por alrededor de 24 millones de pesos.
Los elementos fueron entregados por la Unidad para las Víctimas Urabá-Darién con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD.
La dotación se realiza en cumplimiento de una medida de no repetición, del Plan Integral de Reparación Colectiva (PIRC). Se busca fortalecer las estructuras propias de control social y territorial, como el principal mecanismo de protección comunitaria y garantía de no repetición, reconocer la importancia de la guardia indígena y la labor que cumple en el territorio en la consolidación de la paz.
“Un gran aporte en la comunidad, en la seguridad de no más repetición y en medio de la violencia en la que hemos vivido. Significa realmente darle seguridad al territorio, a la cultura, a la autonomía y para seguir perviviendo cada día más seguros dentro de nuestro territorio, eso es lo que realmente nosotros queríamos y damos gracias por eso”, manifestó Eliécer Chamarra Salazar, integrante del resguardo Pescadito.
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