
Por Douglas Cújar Cañadas
Consejero de patrimonio
En el día de hoy nuevamente atentaron contra los monumentos de los quibdoseños, en este caso la escultura La Vendedora de Pescado de la calle Alameda, robándose la batea y los pescados y destruyéndole uno de los brazos.
La obra escultórica del maestro Antonio Ferrer, acabada en bronce sobre pedestal en concreto, se construyó en el año 2016 como parte de la peatonalización de la Alameda Reyes en los inicios del proyecto «Remodelación de la Alameda y malecón turístico»
Aun no recobro el aliento para escribir y describir este despropósito, que viene sucediendo como una acción sistemática de acabar con el poco patrimonio material, en este caso los muebles en espacio público, de parte de diferentes actores.
Recordemos que en el pasado reciente la misma Alcaldía de Quibdó, que debieran ser garante de su protección y salvaguardia, destruyó el Monumento de Benjamín Herrera ubicado en la glorieta de la carrera primera con calle 31, lo cual, pese a acciones jurídicas impetradas por la Academia de Historia del Chocó, no se ha resarcido a la ciudad y reparado el daño causado al patrimonio
Luego se robaron las placas conmemorativas de gestas históricas en el Parque Centenario del Libertador y los hitos que identificaban los aportes en su reconstrucción de parte de la sociedad civil; Sociedad de Mejoras – SMP y la del Club de Leones.
Las denuncias de ayer no tienen respuesta oficial, mientras tanto continua las acciones vandálicas con la tumbada de árboles del Malecón (sembradas hace un año) y el árbol de cadmio que adornaba la Iglesia catedral de la Villa de Asís ..
! Y Quibdó sigue su marcha, cámara ¡




