
Por William Arley Murillo Valencia
Maestro en Artes Plástico – Curador de Arte
“Chuspa al suelo”, esa célebre palabra que se escucha muy a menudo en el Chocó en una tarde o noche con tus familiares o vecinos, se trata de jugar bingo.
Este popular juego que data del siglo XVI se volvió mucho más común jugarlo en el año 2020 en aquellos primeros meses de confinamiento obligatorio. Es emocionante escuchar “sácamelo”, ver como sale cada numero de la bolsa hasta que salga el numero ganador y la persona grita “¡Bingo!”
Mientras más tablas se posean, más posibilidades tendrás de que saques el número ganador, ya sea el 44 patos, la niña el 15, 8istas Mendoza, 28 mi edad, arriba y abajo 69, es curioso como todos se miran malpensados, unión pelele 1, seco 40, el esperado 61, este lo hacen el 72, por la mita el 32, hagan la terna en diagonal aunque sean con el 59, mayoría de edad 18.
Pero sale este número y te preguntas ¿es el 6 o el 9?
Paticos en la laguna 22.
Muchos domingos escuché esto y hasta me unía al juego y terminaba mas pelado. Los más expertos juegan con 10 y hasta 15 tablas y todas las ponían sobre una silla o una tabla de madera, yo me preguntaba siempre como se memorizaban cada una de las tablas.
Algunas personas jugaban esto día y noche en sus casas y hasta ‘Pájaro’, que en otras partes es conocido como cartas y sus casas se volvían unas garitas de juegos.
Cuando una de las tablas de los jugadores no gritaba ninguna terna se decidía cambiarla ya que eso les daba un mal augurio a los jugadores.
Pero algo si me quedo claro: el bingo no es algo para ganar dinero porque si no te quiebras es más bien un momento de diversión familiar. Siempre encontraras a alguien que te caze para el juego y tu poder seguir participando en el, hay algunos que en todo el juego solo hacen una terna o un bingo.
Al que descuida su cartón le cantan “Bingo”…….!!!!!




