Desde hace una semana decenas de habitantes de la vereda Cantil se desplazaron a Pizarro, cabecera municipal de Bajo Baudó, denunciando negligencia y abandono del gobierno y exigiendo soluciones a problemas críticos sobre erosión costera, agua potable y educación.
Los habitantes presentaron un pliego de peticiones el pasado 20 de diciembre de 2025 al alcalde Faustino Asprilla donde denunciaron que la erosión costera ha destruido numerosas viviendas, que el fenómeno amenaza con hacer desaparecer el pueblo y solicitan la presencia urgente de la Gestión del Riesgo Nacional y Departamental para un estudio técnico.
Piden la construcción de gaviones, espolones, muros y obras que protejan la localidad.
También exigen agua potable, mejorar y dotar la escuela Policarpa Salavarrieta y la construcción de la casa comunitaria.
Los habitantes se tomaron las instalaciones de la alcaldía, el Banco Agrario, la Registraduría y el juzgado municipal.
“También necesitamos el mejoramiento de la escuela, es indignante cómo los niños reciben clases. De igual manera, necesitamos que se solucionen los problemas de saneamiento básico. No tenemos agua potable, y si pasan dos días sin llover entonces nos quedamos sin nada de agua”, señala un manifestante.




