
Por Haidy Sánchez Mattsson, Psicóloga quibdoseña residente en Suecia.
Es realmente una verdadera lástima que la terna de aspirantes al cargo de gobernador del Chocó (E) no parezca ser viable “por inconsistencias”, según palabras del ministro del interior, Alfonso Prada.
Pero si se le da perspectiva a esta situación, pienso que esto igualmente amerita que reflexionemos y realmente pensemos sobre el rumbo que la situación de gobernabilidad en el departamento debe tomar.
Todos conocemos lo averiado que el departamento del Chocó está. Que además cuenta con una necesidad urgente de redirigirse, y porque no, escribir una nueva historia.
¿Y la pregunta es: no puede ser una mujer que escriba esta nueva historia en el Chocó?
En opinión personal, me atrevo a creer que la participación de la mujer en esta esfera política de la región, sería una excelente alternativa, llevándonos además a avanzar hacia una democracia paritaria, sería algo genial, casi un sueño, pero no imposible.
Me pregunto: ¿No sería esta una oportunidad para renovar y revitalizar la política del departamento, y además allanar el camino para el ejercicio de los derechos humanos de todas las personas? Ojalá muchos piensen igual, porque creo que esa es la ruta.
Asimismo, pienso que la representación igualitaria de las mujeres en espacios de decisión política, sin lugar a dudas, aportaría a mejorar la calidad de la democracia en el departamento, a integrar una perspectiva de género en la política chocoana, que indudablemente se necesita, y lo más importante: aportaría a la construcción de una sociedad más inclusiva y sostenible.
Obviamente, y sobra mencionar, que se espera seriedad, honestidad, compromiso y ética en estas mujeres.
Yo estoy convencida y no creo equivocarme, que en el Chocó hay muchas mujeres, con conocimiento del territorio, con liderazgo, empoderamiento y experiencia administrativa para redirigir al departamento. Por eso me atrevo a pensar lo hermoso que sería, ver algunas de esas tantas mujeres empoderadas, atreviéndose a pasar su nombre para la terna ante el presidente Petro, y de una vez romper los estereotipos asociados a la política y la mujer.
Pero aún más hermoso sería ver que los hombres (y mujeres) jefes de los diferentes partidos políticos, apoyen a esas mujeres brillantes, capaces y empoderadas, que se atreven a desafiar los estereotipos culturales y de género en la política del departamento.
¡ Probablemente ,esa si sería un gran inicio a la transformación profunda que el Chocó necesita!




