Las fuertes y prolongadas lluvias presentadas en la madrugada del 14 de noviembre en la cuenca alta del río Atrato dejaron un muerto y más de 40.000 damnificados en quince municipios del Chocó. Las inundaciones y derrumbes causaron graves daños principalmente en Carmen de Atrato, Medio Atrato, Bagadó, Lloró, Condoto, Atrato, Istmina, Tadó, Nóvita y Medio San Juan.
Brayan Garcés Taborda, de 14 años, murió sepultado por un alud de tierra en su vivienda en la vereda Hábita, de Carmen de Atrato. La vía Quibdó-Medellín se encuentra bloqueada por pérdida de banca y más de quince derrumbes en el sector El 18-El Siete-La Mansa, jurisdicción del municipio de Carmen de Atrato. Varios barrios de la cabecera de este municipio sufrieron graves daños. Decenas de vehículos se encuentran inmovilizados entre los derrumbes. En el sector El 10 un alud arrastró un vehículo y lo arrojó al abismo.
El río Andágueda se creció en forma descomunal y destruyó el puente que comunicaba a Lloró con la vía principal Quibdó-Istmina.
En el corregimiento de Boraudo el río Atrato subió de nivel más de dos metros, tapó todas las viviendas y sus habitantes tuvieron que refugiarse en el casco urbano de Lloró.
Más de 10.000 familias sufrieron la pérdida de sus enseres, electrodomésticos, afectaciones en sus viviendas, pequeños negocios, cultivos y aves de corral.
El Chocó está en emergencia y se requiere con urgencia maquinaria pesada para habilitar las vías. Los más de 40.000 damnificados necesitan alimentos, enseres, ropa, herramientas y elementos para reparar sus viviendas.







