
La Armada de Colombia propinó en los últimos días tres golpes al Clan del Golfo en el Chocó.
La primera operación tuvo lugar en Apartadó, corregimiento de Nuquí, donde se localizó un depósito con más de dos toneladas de víveres, utilizados para abastecer a los miembros del grupo delincuencial. Posteriormente, durante los registros también fue incautada una embarcación de color azul con negro en fibra de vidrio de nombre “Niña Majo”, la cual estaba abandonada en un estero.
En Playa Potes, Bahía Solano, tropas de la Brigada de Infantería de Marina No. 2, hallaron un complejo utilizado para fabricar minas antipersona. Entre el material incautado se destacan 18 artefactos explosivos con un peso total de 12 kilogramos, 17 espoletas de activación tipo jeringa, cuatro espoletas de activación tipo suiche, mil metros de cable dúplex y un kit de explosivos compuesto por cautín y equipo tester.
Horas después, en este mismo sector, las tropas ubicaron un depósito ilegal que se encontraba enterrado en la maleza, ocultando cerca de 300 cartuchos calibre 5.56 milímetros, un proveedor M-16 y un chaleco multipropósito.
Todo el material fue trasladado hasta el municipio de Bahía Solano. Los víveres, la munición y el material de intendencia fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación, mientras que la embarcación fue puesta a disposición de la Capitanía de Puerto. Entre tanto, los explosivos fueron retirados de la zona y tras cumplir los protocolos y procedimientos establecidos, fueron destruidos de manera controlada por un equipo de la Compañía de Explosivos y Desminados No.2.




