Los trabajadores de la Nueva ESE Hospital San Francisco de Quibdó, a través de los delegados para negociar el pliego de peticiones, expidieron un comunicado con 19 puntos donde anotan que no son ciertas las afirmaciones de Camilo Ramírez Mejía, agente interventor, y lo declaran persona no grata.
Expresan que los seis mil millones de pesos aportados a la institución por el gobierno nacional fueron resultado de la presión ejercida por los trabajadores con la anormalidad laboral iniciada el 10 de noviembre de 2020.
Denuncian que el acta de acuerdo de suspensión de la anormalidad laboral del 7 de diciembre fue incumplido por el interventor en lo relacionado al pago de la prima de navidad y fue necesario suscribir otra acta de acuerdo, con la presencia de la Procuradora Regional del Chocó.
Dicen que no es cierto que se canceló todo el pasivo laboral, ya que todavía se adeuda el incremento salarial de enero a mayo de 2019, las vacaciones 2018, 2019 y 2020, recargos nocturnos, festivos, dominicales de octubre, noviembre y diciembre de 2020.
Anotan que las 10 camas UCI y 3 de cuidados intermedios, y los recursos para infraestructura de ampliación a 30 camas y dotación de sala Covid fueron gestión del gobierno departamental. Y que la nueva ambulancia medicalizada fue gestión de la administración anterior del hospital.
Otros puntos relacionados por los delegados de los trabajadores del hospital San Francisco son los siguientes:
- El médico intensivista permanente solo inició en enero de 2021.
- El proyecto de servicio de diálisis para usuarios fue presentado por la pasada administración, con construcción de nueva infraestructura. Cosa distinta es un convenio para servicio de diálisis a pacientes en UCI.
- La Nueva ESE siempre ha prestado servicios de ortopedia, maxilofacial, urología y neurología.
- La facturación mensual de la Nueva ESE nunca ha superado los $3.700 millones. En octubre 2020 se radicaron $2.384 millones, en noviembre $2.024 millones y en diciembre $2.075 millones.
- “¿Si la operación del hospital cuesta más de $3.000 millones mensuales, en dónde se ven reflejadas las gestiones del interventor para superar el pasivo, cuando los ingresos de julio a diciembre promedian $1.146 millones?”.
- Hoy el hospital carece de insumos, medicamentos, en el laboratorio no hacen exámenes elementales y está deshabilitado el servicio de radiología.
- No hay equipos ni insumos para atender pacientes con Covid-19 u otras patologías.
- El personal carece de elementos de protección personal, laboral y epidemiológico. Los que se han obtenido han sido por donaciones.
- Se violó el numeral 10 del Acta de Acuerdo sobre NO represalias contra trabajadores que participen en las justas protestas al negarse a renovar el contrato de Ana Yensy Mosquera Ibargüen.
- Se despidió en estado de embarazo a Melissa Garrido Arriaga.
El comunicado termina afirmando que continúa la anormalidad hasta tanto se cancelen todas las deudas laborales, se cambie el interventor o se acabe la intervención del hospital.
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