Un tiburón ballena (Rhincodon typus), el pez más grande del mundo, apareció varado la mañana del miércoles 30 de septiembre de 2026 en una playa del corregimiento de Nabugá, municipio de Bahía Solano (Chocó).
El ejemplar, de aproximadamente seis metros de longitud, se encontraba aún con vida pero herido al momento del hallazgo; pese a los intentos de la comunidad por devolverlo al mar, finalmente murió.
Habitantes de la zona alertaron a las autoridades hacia las 8:00-8:30 a.m. Codechocó registró el reporte a las 8:06 a.m. y activó de inmediato el Protocolo de Atención a Enmallamientos y Varamientos de Fauna Marina del Pacífico Norte. Junto con Guardacostas, la Alcaldía de Bahía Solano y organizaciones locales, se desplazaron al sitio. Sin embargo, al llegar, el animal ya había fallecido.
Vecinos intentaron empujarlo hacia aguas abiertas con motores de lancha, pero estos resultaron insuficientes por el tamaño y peso del ejemplar. En videos que circularon en redes sociales se observa a la comunidad preocupada tanto por el estado del animal como por posibles riesgos de contaminación del agua o el aire una vez que el cuerpo se descompusiera.
La subdirectora Marino Costera y de Áreas Protegidas de Codechocó, Kary Sánchez Minota, confirmó que se tomaron muestras biológicas para analizar las posibles causas de la muerte. Señaló que el evento es atípico, ya que no coincide con la temporada migratoria habitual de la especie en la zona (generalmente entre marzo y junio, cuando los tiburones ballena llegan a alimentarse de plancton y pequeños peces en el Pacífico chocoano). Aunque se han registrado avistamientos en otras épocas en mar abierto, su presencia en finales de septiembre y principios de octubre cerca de la costa no es habitual.
Codechocó activó el protocolo de disposición final del cuerpo para evitar impactos ambientales y sanitarios. La entidad advirtió a la comunidad que no debe manipular ni entrar en contacto directo con fauna marina varada (viva o muerta), debido al riesgo de parásitos u otros agentes que puedan afectar la salud humana.
El tiburón ballena puede alcanzar longitudes de hasta 12-20 metros y pesar alrededor de 20 toneladas en ejemplares adultos. Está catalogado como especie vulnerable o en peligro por la UICN. Bahía Solano es uno de los puntos del Pacífico colombiano donde se registran avistamientos de esta especie, regulados por normas locales de Codechocó para un turismo responsable.
Las autoridades continúan con las investigaciones para determinar las causas del varamiento y la muerte del ejemplar.



