
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, sobre el desempleo en el trimestre enero-marzo 2025, indica que Quibdó tiene una tasa de desempleo del 35,6%, la más alta del país.
Se registró en la capital del Chocó un aumento del desempleo del 5,9% respecto al mismo período del 2024, donde la cifra fue de 29,7%.
Por otra parte, la Informalidad en Quibdó llegó al 60%, un aumento del 3% respecto al mismo período del 2024, donde la cifra fue de 57%.
La informalidad laboral, llamado también rebusque, se refiere a empleos que no están protegidos por la legislación laboral, no tienen seguridad social ni prestaciones, y suelen tener ingresos bajos.
Y la desocupación juvenil en Quibdó (jóvenes sin oportunidades laborales) es de 44,8%, un aumento del 8,4% respecto al mismo período del 2024, donde la cifra fue de 36,4%.
Estas dramáticas cifras retratan el fracaso total de las políticas de los gobiernos nacional, departamental y municipal.

La responsabilidad del desempleo en Quibdó es un problema compartido, no recae exclusivamente en un solo nivel de gobierno, sino que es un problema estructural que involucra la acción (o inacción) del gobierno nacional, departamental y municipal, cada uno con roles específicos.
El gobierno nacional tiene la mayor responsabilidad en términos de políticas macroeconómicas y estructurales. El gobierno nacional no ha diseñado ni implementado políticas ni programas de desarrollo económico que prioricen la inversión en infraestructura, educación y creación de empleo.
El gobierno departamental tiene un papel crucial en coordinar esfuerzos entre el nivel nacional y municipal para atraer inversión y fomentar el desarrollo económico local. Sin embargo, históricamente, Chocó ha enfrentado problemas de corrupción, ineficiencia administrativa y falta de planificación estratégica, lo que limita su capacidad para generar empleo. El gobierno departamental debería impulsar proyectos de impacto regional, como el fortalecimiento de sectores clave (agricultura, minería, turismo), pero los datos sugieren que estos esfuerzos han sido insuficientes frente a la magnitud del problema.
La alcaldía de Quibdó tiene también una responsabilidad en la creación de un entorno favorable para el empleo local, como incentivar pequeñas y medianas empresas, mejorar la infraestructura urbana y facilitar la formalización laboral. Sin embargo, su capacidad de acción es limitada por recursos escasos y una dependencia de transferencias nacionales.





