
Entre las 10 y 11 de la mañana del martes 6 de diciembre se adelantó un simulacro de accidente aéreo en el Aeropuerto El Caraño. Este ejercicio tiene como objetivos medir la capacidad de respuesta del servicio de extinción de incendios y entidades presentes en el Aeropuerto.
Así mismo, medir la capacidad de reacción del Centro de Operaciones Aeroportuarias dentro del manejo de la emergencia, la reacción de las ayudas internas del Aeropuerto, la capacidad de respuesta y coordinación de los grupos de emergencias de la ciudad y entidades oficiales.
El simulacro: Siendo las 10:00 a.m. la aeronave. tipo JET-STREAM 32, de una de las empresas que operan en el Aeropuerto, se encontraba en su fase de aterrizaje por la cabecera 13-31, con 15 pasajeros a bordo; al realizar el frenado el tren de aterrizaje principal se retrae, debido a esto, el piloto pierde el control de la aeronave y se da una excursión hacia la franja derecha de la pista, sufriendo una fractura en el plano derecho, ocasionando un incendio y dejando como resultado un pasajero fallecido y algunos con heridas graves y leves.
La torre de control informa al Servicio Extinción de Incendios –SEI- de la situación declarando la alerta III y entrega los datos sobre el vuelo, para atención de la emergencia. El oficial de servicio, después de una rápida valoración de la escena, ordena desplegar el plan de emergencia del Aeropuerto y la atención de la misma.
El Centro de Operaciones Aeroportuarias –CECOA- inicia la cadena de llamadas y notificaciones para recibir las ayudas requeridas.
Participantes: Bomberos estructurales, Defensas Civil, Cruz Roja, Gestión del Riesgo, CRUE de Quibdó, CODECHOCÓ, XV Brigada del Ejército, Policía Nacional, hospitales San Francisco de Asís e Ismael Roldán Valencia, personal de sanidad aeroportuaria, vigilancia y aseo, Aeronáutica Civil, Bomberos Aeronáuticos y Airplan.
“Después de tres años volvimos a realizar este tipo de ejercicios necesarios para evaluar los procedimientos establecidos en el Plan de Emergencias del Aeropuerto; poner a prueba la capacidad de respuesta de las diferentes instituciones internas y externas en la resolución de una emergencia; medir la coordinación de las entidades participantes y estar preparados ante cualquier tipo de situaciones que se puedan presentar”, señaló Luis Alberto Rodríguez Rodríguez, gerente del Aeropuerto El Caraño.




