Tomado de Notiriosucio
Riosucio: centro de salud inundado y sala de urgencias cerrada
Tomado de Notiriosucio
En Riosucio, Chocó, el centro de salud ‘Juan Bautista Luna’ vuelve a inundarse y aflora de nuevo una realidad que ya no admite excusas. Mientras el personal sanitario atiende pacientes entre el agua y la improvisación, a pocos metros permanece cerrada una sala de urgencias que podría evitar esta situación.
No se trata de falta de infraestructura. La obra existe. Lo que no existe es la voluntad de ponerla al servicio de la comunidad.
Resulta difícil de entender que, en medio de una crisis evidente, la respuesta siga siendo pedirle al contratista que pinte, que limpie, que haga retoques menores, mientras el tiempo pasa y la obra se deteriora sin ser usada.
Cada día que permanece cerrada la sala de urgencias no solo afecta la atención en salud, también genera pérdidas económicas adicionales para quien la construyó y retrasa una solución que ya está lista.
Las inundaciones no esperan trámites, ni caprichos, ni discusiones interminables. El agua entra sin pedir permiso, pero las decisiones siguen detenidas en el escritorio del alcalde Juan Moreno Mena. Y esa demora tiene consecuencias: personal en riesgo, pacientes atendidos en condiciones indignas y recursos públicos que se desgastan sin cumplir su propósito.
Cerrar los ojos ante esta situación también es una forma de negligencia. La comunidad no necesita más excusas, necesita que las obras se usen, que las decisiones se tomen y que la salud deje de depender de la suerte o del clima.
La sala de urgencias no puede seguir siendo un edificio vacío mientras el centro de salud se inunda. Cada día cerrada es una responsabilidad que alguien debe asumir.





