La Alcaldía de Quibdó decidió no reconstruir en el mismo sitio el barrio Pablo Sexto, afectado por un voraz incendio en la madrugada del viernes 10 de julio de 2026. La conflagración arrasó más de 30 viviendas y dejó dos personas fallecidas, una abuela y su nieto.
Las viviendas reducidas a cenizas estaban construidas en madera y sobre el cauce de la contaminada quebrada La Yesca, un lugar no apto para para levantar nuevas casas.
Una abuela y su nieto de 6 años murieron en la tragedia. Las autoridades locales declararon la calamidad pública para agilizar la entrega de ayudas humanitarias, que incluyen ropa, colchonetas y alimentos. La Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos controlaron la emergencia y realizan la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN).
Las familias afectadas serán reubicadas en otros sectores de la ciudad, aunque hasta el momento no se han detallado los sitios específicos ni los plazos para la reubicación y nueva construcción.
La comunidad y entidades como Asocapitales han habilitado centros de acopio en el Palacio Municipal para recibir donaciones.
Tras un Consejo Municipal de Gestión del Riesgo, las autoridades de Quibdó declararon la calamidad pública, una figura que les permite destinar recursos de emergencia para la atención primaria de las víctimas. Sin embargo, las autoridades advierten que los recursos propios del municipio no alcanzan para reconstruir todo el barrio.
Por eso, el llamado principal es a la Nación. El alcalde de Quibdó, Rafael Bolaños Pino, explicó qué busca la administración local con esta declaratoria: «principalmente para contar con la intervención del gobierno nacional; para nosotros es fundamental que el gobierno nacional nos pueda apoyar en la reconstrucción del barrio Pablo Sexto».



