El papa Francisco se mostró este lunes «profundamente apenado» por los derrumbes de tierra ocurridos en el departamento colombiano del Chocó , que han causado al menos 36 muertos mientras unas 7 personas continúan desaparecidas, e impartió la «confortadora bendición apostólica» a todos los afectados por esta catástrofe
En un telegrama enviado en nombre del pontífice argentino por su secretario de Estado, Pietro Parolin, al arzobispo de Bogotá, el cardenal Luis José Rueda, Francisco mostró su gran pesar «al conocer el desastre natural que está afectando a la región del Chocó, y que ha provocado numerosas víctimas y daños materiales».
«El Santo Padre, profundamente apenado al conocer el desastre natural que está afectando a la región del Chocó, y que ha provocado numerosas víctimas y daños materiales, ofrece fervientes sufragios por el eterno descanso de los fallecidos», se lee en el telegrama.
Asimismo, el papa -que en el Ángelus del domingo ya había lamentado la tragedia ocurrida en Chocó- «suplica al Señor que conceda consuelo a los deudos y a cuantos sufren en estos momentos de dolor e incerteza, y sostenga con su gracias a todos los que están comprometidos con la búsqueda de los desaparecidos».
Además, «Francisco, mientras pide a la Santísima Virgen María que interceda ante su hijo Jesucristo por todos los afectados por esta catástrofe, les imparte con afecto la confortadora bendición apostólica, como signo de su cercanía espiritual», concluye el mensaje.
El derrumbe se produjo el viernes por la tarde y sepultó a varios vehículos que estaban detenidos por un alud que bloqueó previamente la carretera entre Quibdó y Carmen de Atrato, y una casa donde se resguardaban de la lluvia medio centenar de personas.




