Explotó hoy otro escándalo de corrupción en Quibdó relacionado con el contrato 004 de abril 1 de este año, firmado por la secretaría de salud del Chocó.
La cuantía del contrato es de $ 1.648 millones de pesos y tenía por objeto suministrar equipos biomédicos y mobiliario para las UCI del Hospital San Francisco de Asís.

Según el informe presentado por la Contraloría General, Gerencia Colegiada del Chocó, todos los equipos y mobiliarios presentan sobrecostos, solo con comparar los valores existentes en el contrato y los ofrecidos en Internet por productos de las mismas características.
Mientras una bomba de infusión aparece en el contrato por $ 3.500.000, en internet la ofrecen a $ 2.106.000. Y así los otros equipos:
Monitores de signos vitales $ 14.000.000 en el contrato y $ 4.600.000 en internet.
Electrocardiógrafo, $ 12.500.000 en el contrato y $ 5.027.750 en internet.
Cama eléctrica, $ 9.500.000 en el contrato y $ 8.800.000 en internet.
Atril para bomba de infusión, $ 500.000 en el contrato y $ 253.470 en internet.
Laringoscopio, $ 950.000 en el contrato y $ 410.550 en internet.
Carro de paro $ 5.230.000 en el contrato y $ 1.523.000 en internet.
Mesa auxiliar, $ 800.000 en el contrato y $ 482.000 en internet.
Colchón antifluido, $ 370.000 en el contrato y $ 238.000 en internet.
Pero el sobrecosto es mayor debido a que los equipos entregados no son nuevos. El gobernador encargado, Jefferson Mena Sánchez, denunció que las camas adquiridas para UCI tienen 15 años de antigüedad y que los monitores no cumplen los requisitos técnicos.
Según Mena Sánchez, el contratista entregó al hospital 20 camas remanufacturadas, con 15 años de antigüedad y 10 monitores de bombas de infusión sin el cumplimiento de las características requeridas. Dicha evidencia fue hallada gracias a un informe de los biomédicos del Hospital San Francisco en el momento de adecuar los equipos en la extensión.
“El aspecto visual de las camas evidencia unas barandas pintadas y el tendido de la cama pintado lo que demuestra y hace referencia a que son camas remanufacturadas y no camas nuevas. Las camas de ese modelo Advance Hill Room ya no son camas que se fabriquen nuevas, este modelo es de hace 15 años. Las camas aunque son funcionales, por esta situación no es posible ni procedente hacer entrada formal al almacén y menos hacer uso de las mismas”, concluyó el gobernador Mena Sánchez.
Esto se dice en el informe técnico de los biomédicos:
- Evidencia barandas pintadas (…) son camas remanufacturadas y no camas nuevas (…) este modelo es de hace unos 15 años.
- Algunas etiquetas están borrosas, algunas piezas de pasta presentan amarilleo. Algunos enchufes se encontraban en mal estado.
- El Hospital San Francisco de Asís abrió una nueva planta para la expansión de la capacidad de atención en plena pandemia, y aunque pretendían contar con algunos de estos equipos, muchos no funcionan, como en el caso de los monitores de signos vitales. “Del total de los 20 monitores recibidos, solo 10 cumplen con los requisitos. Los 10 restantes no cumplen la resolución para ser utilizados en las UCI”, detalla el informe.
- El informe de la Contraloría, Gerencia Colegiada del Chocó, es el siguiente:




