
Daza Sánchez
Por José María Daza Sánchez
El aporte de la economía del departamento del Chocó al país, que se refleja en las cuentas nacionales y se consolida en el Producto Interno Bruto – PIB, para el año 2023 (cifras del DANE), fue de $6 billones 797 mil millones. La cifra nacional es de algo más de $1.572 billones.
Entre los sectores más representativos están: Administración Pública y Defensa, con $2,19 billones, Agropecuario con $1,58 billones, la Minería con $1,21 billones y el Comercio con $863 mil millones.
Es muy limitada la información desagregada para poder determinar, específicamente, dentro de estas cuentas qué área es más representativa. En un departamento con tan alta influencia de los recursos de la administración pública (35% del PIB), obviamente no se progresa y se mantiene al pueblo dependiente y atrasado. El departamento, entonces, produce legal y diariamente, $18.621.279.358. Es decir, un día de paro general los dejaría de producir.
He tratado de cuantificar el costo de esos necios, permanentes y a veces negligentes, porfiados y tercos cierres de las dos carreteras y es complicado poder determinarlo, pero alguna mella o efecto negativo está haciendo cuando en el año anterior, 2023, se realizaron 84 bloqueos, dato señalado por el entonces comandante de la policía del departamento.
Ahora bien, me voy a referir al sector minero. De acuerdo con las cifras del DANE, en 2010 su aporte a la economía fue de $1,2 billones; para 2011, $1,87 billones, su máximo nivel de aporte en los últimos 13 años; 2012, $1.59 billones; 2016, $1,19 billones; 2022, $1,04 billones y 2023, $1,2 billones. El sector, en el Chocó, ha ocupado a más de tres mil personas, que después de la implementación de la política del gobierno nacional de perseguir la ilegalidad, colateralmente afectó a esos trabajadores, que en su mayoría era su única actividad y fuente de ingresos. Hoy están en situación de paro, es decir, de no producción.
En este caso, si se legalizara su actividad, como lo está pidiendo su agremiación, uno de los principales efectos positivos sería dinamizar la economía con la demanda de los productos que consumen al estar concentrados en sus zonas de trabajo y además se disminuiría el desempleo y por ende rebajaría la violencia.
Dijo un experto analista que, de toda la exportación de oro del país, el 80% es ilegal. ¡Y entonces la persecución se realiza al trabajador que la extrae! Y aquí mi cuña: En Mompox se transforman los metales preciosos en muy demandadas joyas, especialmente en filigrana y son famosos sus productos. ¿Por qué en el Chocó no podemos? ¡No estoy descubriendo el agua tibia!
Para el caso agropecuario no hay cifras actualizadas, desde una Encuesta de Producción Agrícola (EPA) que se hizo en 2019. De allí podemos extractar el tema específico. En cultivos permanentes tenemos el plátano, el arroz, la yuca y la caña panela o panelera. Entre los cultivos transitorios están principalmente el tomate, el frijol, el maíz amarillo, el café y el aguacate, ¡otra platica embolatada y en proceso judicial!
El cacao marca relevancia en su producción y extensión de tierra cultivada. Para ese momento, tenía 5.820 hectáreas plantadas. Es un producto apetecido en el mundo. Y lo curioso, Suiza, especialista y famosa en la fabricación de unos de los mejores chocolates del mundo, no cultiva cacao. Aquí me acordé que los chinos copiaron el sombrero vueltiao y las alpargatas y nos llenaron el mercado colombiano.
Apoyar al campesino en el transporte de sus productos, podría ser a través de planchones, para los que están en zonas de río y además tecnificar en lo posible el agro, para que bajen sus costos, sería una ayuda importante para la economía.
El consumo de la producción agrícola local ayudaría a crecer el sector. Por ejemplo, en el caso del Programa de Alimentación Escolar – PAE o para la alimentación de los reclusos, etc. El Ministerio de Educación lo exige, pero no se cumple.
En cuanto a la transformación de materia prima, que es mi obsesión, porque ocupa mucha mano de obra y que no se refleja en el aporte al PIB, deberíamos estar confeccionando prendas a gran escala. Para las dotaciones de empresas y entidades. Es un rubro importante en la economía. En la Guajira se producen y confeccionan las mantas para su consumo y comercialmente en hamacas y otros productos artesanales.
Con tanto contrato suscrito y financiado con recursos de las regalías, para que realicen esa cantidad de estudios, diseños, diagnósticos, manuales, etc. Finalmente el Departamento del Chocó, está sobre diagnosticado. Ya no se necesitan más estudios, se requiere hacer efectiva la inversión. De esos más de $1,5 billones de dichas regalías recibidas y 1.200 proyectos presentados para gastarse la plata de estas, está en la relación, como productivo, el del arroz, sin embargo, ¿en dónde quedó?
Insisto en que los recursos de las regalías deberían estar encausados hacia la promoción de empresas, tanto del sector agropecuario como manufacturero.




