La cúrcuma producida por 250 familias de Bojayá llegó a la feria Macfrut, uno de los encuentros hortofrutícolas más importantes del mundo y que este año se llevó a cabo en Rímini (Italia).
Esta especie, junto a otros productos como el mango de la Sierra Nevada, la papaya de Bolívar, la uchuva, la gulupa y los arándanos de Boyacá estuvieron presentes en esta feria, con el apoyo de la Agencia de Desarrollo Rural.
“La cúrcuma en un principio era usada por los indígenas como tintura para sus artesanías; después, con el tiempo, descubrieron todo lo bueno que ella traía, pues combate varias enfermedades y, además, es usada para que los insectos no nos laceren la piel en esta zona tropical, sin contar que sirve para aderezar y condimentar los alimentos”, contó Edwin Allin, uno de los promotores de este proyecto.
Actualmente están en producción 17 hectáreas en corregimientos y veredas a lo largo del río Bojayá, resultado de la unión de la Asociación de Víctimas del Conflicto Armado y Población en Situación de Vulnerabilidad, Asovivu, y la Asociación de Productores de San José (AsoproSanjosé).
Además de la raíz de la cúrcuma para la venta, están produciendo harina y aceite, que puede obtenerse de las grandes hojas de la planta y de la raíz.
La cúrcuma, llamado en algunos lugares ‘azafrán de maíz’ es una planta de grandes hojas que crece con facilidad en las regiones tropicales, incluso entre plantaciones de plátano. Con sus extractos, la industria alimentaria y textil crea colorantes de un naranja intenso, utilizado con frecuencia en fábricas en todo el mundo. Su raíz, que puede picarse, rayarse o molerse, es un condimento cada vez más común en la cocina y, al ser un ingrediente principal del curry, un baluarte de la gastronomía de la India.




