Líderes de los 300 indígenas embera katío que se vieron obligados a desplazarse de su territorio en el Alto Andágueda, Bagadó, y se encuentran hacinados en albergues temporales en el municipio de Pueblo Rico, Risaralda, han elaborado un pliego de peticiones a la gobernación del Chocó.
Piden que se instale una mesa de concertación, con el fin de que se pueda materializar el retorno de esas comunidades en los próximos días, tras cumplir un pliego de peticiones donde priorizan reparación de escuelas, la construcción de un puesto de salud, ayuda en el sector agrícola y de producción, seguridad alimentaria durante tres meses después del retorno y la seguridad por parte de la fuerza pública al momento del volver a sus resguardos
Este nuevo desplazamiento indígena se ha presentado por el homicidio del guardia indígena y médico tradicional Alejandro Manugama Cheche, por el reclutamiento forzado realizado por el ELN y el confinamiento por las minas antipersona en el resguardo Tahami.
El desplazamiento ha ocasionado una emergencia humanitaria en Pueblo Rico, ya que el municipio risaraldense no cuenta con las condiciones para atender a esas familias.
De acuerdo con Danilo Mejía, personero del municipio de Pueblo Rico, es preocupante que se generen contagios masivos de covid-19, a raíz del hacinamiento que se registra en los albergues.
“Hay preocupación por el riesgo de contagio de covid-19, porque obviamente para estos casos lo que se hace es disponer de un lugar y aquí no espacios muy amplios para atender y garantizar el aislamiento», dijo el funcionario.
Agregó que «ellos están un sitio con aglomeración y alto riesgo de contagio, por lo que ya se están haciendo algunas pruebas rápidas de coronavirus”.
El personero también dijo que también hay temor por la propagación de otras enfermedades de fácil transmisión, que puedan ocasionar el colapso de la red hospitalaria, ante las limitaciones que tiene se municipio.




