
Murillo Valencia
Por William Arley Murillo Valencia, Maestro en Artes Plástico – Curador de Arte.
Suena un redoblante, un bombo, un clarinete, un saxofón, un bombardino, un requinto, unos platillos, unas maracas y que no falte el guasá.
Con esto ya sabes que va a pasar: ¡una chirimía cerca de tu casa!.
Al oírla sales de tu casa a verla pasar y sientes que por todo tu cuerpo el ritmo se apodera de ti. Es ese sabor que tenemos en el Chocó y que no lo tienen en otra parte de Colombia. Ni la lluvia, ni un sol picante lo detiene. Las personas están metidas en su bunde o esperan a que pase para poder meterse y disfrutar.
No se necesita tener un caché, ni la mejor ropa; solo necesitas un par de zapatos, un pantalón viejo, una camisa y una botella de agua o media de aguardiente o ron para poder disfrutar de esa chirimía que suena para disfrutar con los amigos.
El folclor chocoano en su mayoría es de origen español, con una mezcla africana. El aspecto español se heredó de los esclavos, quienes después de las fiestas de sus amos empezaban a burlarse e imitar sus danzas y bailes.
Esto se remonta al tiempo en el que los esclavos tenían necesidad de reunirse para disfrutar momentos de alegría, comenzando a usar tambores e instrumentos que fabricaban ellos mismos. Y esto fue pasando por diferentes generaciones hasta llegar a la región Pacífica.
Chocó, tierra alegre que has dejado referentes importantes en la música como Zully Murillo, Jairo Varela, Chano, Hansel Camacho, Alfonso Córdoba Mosquera ‘El Brujo’, Amalia Lucía Posso Figueroa, Gloria Perea, entre otros, son referentes para las nuevas generaciones de músicos y de artistas en el departamento.
La chirimía música de generaciones que nunca pasa de moda. En cualquier momento se disfruta ver pasar a las personas montadas en las champas a orillas del río Atrato mientras cae la tarde, o irlos a escuchar al malecón y sentir que no se necesita de grandes cosas para disfrutar de esos bellos momentos que se viven en el Chocó.
Escuchar a alguien tocar su clarinete afuera de su casa y observar ese grato momento donde todos van llegando con otros instrumentos para compartir grandes momentos entre amigos y familia. Otro momento inolvidable es ver las ansias de todos porque comiencen las fiestas de San Pacho, para sacar sus cachés, decorar las calles y poder darle las gracias al santo patrono de los quibdoseños.
Dedicatoria
A las ilustres personas que dejan en alto el nombre del Chocó



