Tres hechos se han presentado en los últimos días en relación a la Nueva ESE Hospital San Francisco de Asís de Quibdó.
El Ministerio de Salud y Protección Social, mediante resolución 00001001 del 7 de junio de 2022, asignó 18.900 millones de pesos para el pago de la deuda laboral a los trabajadores, servicios públicos y terceros.
El gobierno nacional, por resolución 115 del pasado 10 de junio, autorizó la prórroga de la intervención forzosa administrativa de la Nueva E.S.E. Hospital Departamental San Francisco de Asís, por el término de cuatro meses y 21 días, del 10 de junio de 2022 al 31 de octubre de 2022. La Superintendencia Nacional de Salud podrá disponer el levantamiento o modificación de la medida de intervención antes del vencimiento de dicha prórroga.
Y, tercero, los trabajadores de la nueva ESE levantaron el 13 de junio la anormalidad laboral que venían desarrollando desde enero de este año, exigiendo el pago de sueldos y demás emolumentos laborales.
Sin embargo, el futuro de la principal institución de salud del Chocó está ensombrecido por muchas deficiencias e irregularidades que fueron relacionadas en la resolución ejecutiva 115 del Ministerio de Salud y de conceptos de la SuperSalud.
Estos documentos aseguran que el hospital no tiene posibilidad de garantizar adecuadamente la prestación del servicio de salud, que no hay acciones definitivas que permitan conducir el comportamiento de la entidad a su recuperación y que persisten grandes diferencias en la información de cada una de las áreas, lo cual impide tener certeza sobre el estado real del hospital teniendo en cuenta que no existe claridad entre las cifras como tampoco entre los reportes.
Anotan también que los estados financieros del hospital continúan siendo ‘no razonables’, dado que no muestran congruencia entre sus cifras y no ha sido posible que sean resultado de la consolidación de la totalidad de la información remitida.
Agregan que el recaudo del hospital continúa siendo insuficiente, se evidencia desequilibrio presupuestal, acumulación de pasivos y alta incertidumbre en la recuperabilidad de cartera.
Otra falencia anotada es la falta de coordinación y colaboración interadministrativa por parte de la Entidad Territorial Departamental.




