El alcalde de Sipí, Juan Wilmer Rivas, denunció que los 5.000 habitantes de su municipio se encuentran desplazados, confinados y con hambre, a raíz del paro armado adelantado por la guerrilla del ELN y los enfrentamientos con miembros del Clan del Golfo.
Sipí está afectado en su totalidad, pero las penalidades también se presentan en corregimientos de Nóvita, Litoral de San Juan, Medi San Juan e Istmina.
La gente está desesperada, no puede salir ni a buscar su alimento. Toda esta parte de la subregión del San Juan está ‘secuestrada’: 9.000 personas, 52 comunidades.
Por la carencia de vías terrestres la comunicación se realiza por los ríos, que ahora no se utilizan por el control de los mismos por los grupos armados ilegales. En las últimas horas unas lanchas con ayuda humanitaria fueron atacadas.
La gente está atrapada y no tiene comida ni atención hospitalaria. El proceso electoral está afectado ya que no se han podido instalar algunos puestos de la Registraduría Nacional y se denuncian presiones y amenazas de los dos grupos ilegales sobre candidatos políticos.
“Fue muy horrible, ese poco de tiros, y no sé qué fue lo que tiraron a la casa, como que un lanzagranadas, yo no sé qué es eso… porque eso cuando estalló dejó el hueco en el cemento, me desbarató la casa”, dijo una de las habitantes afectadas de la zona rural de Sipí.
En la comunidad de Chambacú fue asesinado José Florencio Hurtado y su hijo fue herido.




