
Quibdó e Istmina son los municipios con el más alto flujo de dinero sospechoso en los últimos meses en Colombia.
Así lo constató la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), la entidad de gobierno encargada de la prevención del lavado de activos, la financiación del terrorismo y del mapeo de los flujos de dinero sospechosos en Colombia, con corte de datos a marzo de este año. En este caso, los montos de dinero podrían haberse direccionado a “comprar votos” en las elecciones al Congreso y Presidenciales.
La UIAF es una unidad administrativa especial del Estado colombiano, de carácter técnico, adscrita al Ministerio de Hacienda.
A continuación, otros municipios también registran un flujo transaccional medio-alto, entre los que destacan Apartadó y Caucasia en Antioquia, Rio Viejo en Bolívar, Almeida en Boyacá y Aguachica en César.
La UIAF explica que su monitoreo permanente de la actividad económica territorial le permite detectar anomalías y posibles alertas en los movimientos de efectivo y giros. En esta oportunidad, los indicios apuntan a que parte de estos recursos podrían estar destinados a financiar las campañas electorales para Congreso y Presidencia.
Según la entidad, los municipios se clasifican en grupos según su tamaño poblacional, nivel de bancarización y aporte al PIB.
Dentro de cada grupo se analizan indicadores como la tasa media de transacciones, la varianza y la desviación respecto al promedio. El análisis de series temporales revela incrementos sostenidos en el uso de efectivo y giros, especialmente en zonas con baja bancarización y alta circulación de dinero físico.
No obstante, la UIAF aclara que estos hallazgos no constituyen prueba de lavado de activos, financiamiento del terrorismo u otras actividades ilegales, sino que sirven como alerta temprana de posibles inusualidades.
Estos informes buscan identificar distorsiones en el mercado financiero local, evaluar riesgos económicos territoriales y entender mejor la dinámica de las regiones más rezagadas.
Por su parte, el más reciente mapa de riesgo electoral de la Misión de Observación Electoral (MOE) ubica a Quibdó, Istmina y Caucasia en riesgo extremo por factores de violencia y coerción.
Según la MOE, en estos territorios se combinan control territorial consolidado por grupos armados, coerción silenciosa que limita el pluralismo político, violencia selectiva contra líderes, periodistas y candidatos, y crisis humanitarias que excluyen de facto a importantes sectores de la población.




