El Ministerio de Ambiente expidió el pasado 28 de enero la resolución 110 de 2022, que modifica el proceso de la sustracción de áreas de reserva o protección forestal. En concreto, elimina el requisito de cambio de uso del suelo en estas áreas para la ejecución de proyectos de exploración minera.
Esta resolución permite realizar exploración minera en áreas de reserva o protección forestal, incluyendo perforaciones, sin realizar previamente el trámite de cambio de uso de la tierra, incluso antes de que un proyecto hubiera demostrado ser viable.
Este cambio jurídico le permite a la multinacional canadiense Rugby Mining Limited iniciar la exploración de cobre y molibdeno en el río Neguá. De hecho, ya esta multinacional expidió un comunicado el 7 de febrero donde anuncia a mediados de este año iniciará la exploración en el proyecto Cobrasco-Comitá en el alto Neguá, donde existen unsistema de pórfidos de cobre-molibdeno.
Rugby Mining Limited adquirió los derechos mineros en 3.000 hectáreas de este punto del alto Neguá en el año 2013 “con la intención de explorar y desarrollarlo como un depósito de cobre de clase mundial”.
Cobrasco fue identificado en la década de 1980 cuando se realizaron estudios por un equipo colombo-alemán.
La multinacional Rugby informó que ya realizó un acuerdo de consulta previa con el consejo comunitario Cocomacia y que también tramitó los permisos de agua.
En 2018, Rugby redujo su aplicación de área de perforación de 240 hectáreas a 14 hectáreas, incluidos solo los sitios de perforación inmediatos, los sitios de campamento y helicópteros y las ubicaciones de pistas existentes.
Rugby también informó que tiene otros derechos mineros en Colombia, incluidos los Proyectos Pastora y Tantalus en el cinturón de oro de Bucaramanga y los proyectos de Caramanta ubicados en el prolífico cinturón de pórfido de oro y cobre del Cauca medio.




