
La emblemática obra del muro malecón sobre la ribera del río Atrato en Curbaradó, promovida por la Gobernación del Chocó, se ha convertido en un nuevo caso de infraestructura fallida en el departamento. Iniciada en junio de 2023 con una inversión cercana a los $18.000 a $20.000 millones (recursos del Sistema General de Regalías), la estructura de tablestaca metálica ya presenta derrumbes y fallas graves en varios tramos, pese a que el contratista aún no ha terminado la obra.
Imágenes y denuncias difundidas en los últimos días muestran cómo secciones completas del muro se están colapsando, generando alarma entre los habitantes de Curbaradó (cabecera municipal de Carmen del Darién). La obra, que buscaba proteger las viviendas de las crecientes del Atrato, la erosión y la inestabilidad del terreno, ahora agrava el riesgo: varias casas se encuentran en inminente peligro de colapso.
El proyecto contemplaba la instalación de tablestacas metálicas, escaleras de acceso y un mirador ribereño, con un plazo inicial de 14 meses. Sin embargo, ha acumulado retrasos significativos y problemas de estabilidad. La entidad ejecutora es Asomudacar, el contratista es el Consorcio Darién 2023, el interventor es el Consorcio A & A Curbaradó y la Supervisión es responsabilidad de Forsin SAS.
Se buscaba construir un muro de contención en tablestaca metálica de 400 metros sobre la ribera del río Atrato en la cabecera municipal, con acceso de escaleras que permitirán la movilidad en forma segura y adecuada de los habitantes de la zona.
El 5 de julio de 2024, con ocasión de la presencia del Presidente Petro en Domingodó, corregimiento de Carmen del Darién, el alcalde Dawinson Valoyes le solicitó un aporte para construir otros 600 metros de muro malecón. Sin embargo, el Presidente Petro en su intervención ignoró la petición del alcalde.
¿Qué va a ocurrir de ahora en adelante si el contratista no ha terminado la obra?
Según información conocida hasta hoy, ingenieros y geólogos ya llegaron a Curbaradó para realizar estudios técnicos que determinen las causas exactas de la erosión y las fallas estructurales. Estos diagnósticos serán claves para definir el futuro inmediato del proyecto.
En escenarios como este (obra pública inconclusa con fallas graves), lo que suele ocurrir es lo siguiente:
La Gobernación o la entidad ejecutora puede declarar el incumplimiento del contrato y proceder a su liquidación.
Se activarían las garantías bancarias y pólizas del contratista para recuperar recursos o financiar las reparaciones.
Es probable que se declare una situación de emergencia en la zona y se busquen recursos adicionales (nacionales o del Fondo de Adaptación/UNGRD) para una intervención correctiva o un nuevo diseño.
Mientras tanto, las comunidades siguen expuestas: las autoridades locales y departamentales han sido alertadas sobre el riesgo inminente de pérdida de viviendas.
Habitantes consultados expresan frustración: “Esta era una obra esperada durante años y hoy nos genera más miedo que protección”, han señalado en redes y medios locales.
La Gobernación del Chocó, que heredó el proyecto de la administración anterior del exgobernador Ariel Palacios Calderón, aún no ha emitido un comunicado detallado sobre plazos de corrección ni responsabilidades. El muro malecón de Curbaradó pasó de ser una promesa de desarrollo a un nuevo dolor de cabeza para el Chocó.




