En las últimas tres semanas, en zona rural de Bojayá, Chocó, se suicidaron una niña menor de edad y tres jóvenes de las comunidades Villa Hermosa, Playita y Unión Baquiaza, resguardo Opogadó-Doguadó de la comunidad embera.
Y entre enero y junio de 2024, se presentó el suicidio de tres niñas, un niño y dos jóvenes, en total seis miembros de las comunidades indígenas bojayaseñas Playa Bonita, Chamú, Santa Lucía de Pogué, Apartadó, Buchadó y Unión Baquiaza.
La Defensoría del Pueblo constató numerosos intentos de suicidio en el mismo territorio, prendió las alarmas y se pregunta si son a causa de factores asociados al conflicto armado.
La defensora del pueblo, Iris Marín Ortiz, dijo que las hostilidades por parte de los actores del conflicto armado se han acentuado en los últimos tiempos, pero, principalmente, en la fuerte pugna por el control del territorio ocurrida entre enero y junio. “Las disputas por el control territorial y social entre las llamadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) llevaron al suicidio de los menores”, manifestó.
Según la defensora, las comunidades étnicas en el departamento del Chocó les habrían manifestado su cansancio con la situación, por lo que hace un llamado a que se atienda este panorama que pone en riesgo la vida y el futuro de las generaciones.
“Es inaudito que los niños y jóvenes estén optando por la muerte y no por la vida”, enfatizó la defensora.
«¿Cómo es posible que niñas, niños y jóvenes en el Chocó opten por la muerte y no por la vida? El Gobierno debe garantizar el derecho al buen futuro para niñas, niños y jóvenes, especialmente en aquellas zonas que día a día padecen el conflicto armado. Las comunidades étnicas en el departamento del Chocó nos contaron cuán cansadas están de la injerencia de los grupos armados ilegales. Los grupos armados deben tomar conciencia de los impactos que tiene su conducta en las generaciones presentes y futuras del país”, es el reclamo de la Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz.
Fortalecer las terapias de sanación étnico-espirituales con lo que hacen psicólogos y trabajadores sociales, añade la Defensora, «es importante en prevención del suicidio. Por eso es oportuna la destinación de recursos, con el propósito de que haya una armonía que permita la articulación entre las dos formas unificadas de tratar los casos».
En la Alerta Temprana 016 del 2021, emitida para la cabecera municipal de Bojayá, 12 corregimientos, un consejo comunitario y 15 resguardos indígenas —también para los municipios de Vigía del Fuerte y Medio Atrato—, la Defensoría exhorta a los entes gubernamentales a darles cumplimiento a las 29 recomendaciones formuladas de carácter preventivo, coordinado y urgente, con el propósito de que sean salvaguardados los derechos a la vida, libertad, integridad y seguridad de los pobladores.




