
Amelia Pérez Parra, presidenta de la Sociedad de Activos Especiales, SAE, envió una comunicación a las autoridades hospitalarias y civiles de Quibdó, así como a los entes de control, informando que en uno de los predios que administra su entidad, ubicado cerca del Terminal de Transporte de Quibdó, varios de sus funcionarios encontraron cientos de bolsas con desechos hospitalarios y restos extraídos del cementerio, que ponen en altísimo riesgo a 300 familias que habitan el sector.
Durante una visita al predio administrado por la entidad, los funcionarios pidieron corroborar que el sitio no cuenta con ningún tipo de seguridad, con facilidad de acceso a su interior, incluso por animales domésticos que se ven escarbando las bolsas.
La SAE hizo un llamado urgente a las autoridades ambientales, sanitarias y municipales para que se adelanten las investigaciones pertinentes y se tomen de manera inmediata las medidas necesarias, que garanticen la protección de la comunidad y del entorno.
Igualmente ofició a la Fiscalía general y la Procuraduría, para que inicien las correspondientes investigaciones que identifiquen a quienes sean los responsables de esta situación, y se tomen las medidas legales que se ameriten.
La SAE indicó que la presencia de residuos biológicos y restos humanos podría facilitar la propagación de agentes patógenos y contribuir a la contaminación ambiental directa.
La directora de la SAE pide a todas las autoridades que intervengan en el caso: Procuraduría, Fiscalía y Contraloría General de la Nación. “Porque es imposible que esto se maneje de esta manera, poniendo en riesgo a indígenas, a campesinos, a afros, a niños, a jóvenes, ancianos, mujeres embarazadas. Todo lo que implica una sociedad en riesgo por el desdén y el desgreño de quienes manejan estas actividades”.





