
Cuba, de varios países de África y de Asia.
Los Defensores del Pueblo de Panamá, Ecuador, Costa Rica y Panamá se reunieron hoy en Capurganá, municipio de Acandí, con el fin de analizar y tomar medidas frente a la grave crisis migratoria.
Cada día llegan a Capurganá entre 500 y 800 migrantes provenientes de Haití, Cuba, de varios países de África y de Asia. Arriban primero a Necoclí, cruzan el golfo de Urabá y en Capurganá toman el peligroso camino del Tapón del Darién, en dirección a Panamá, Centroamérica, Estados Unidos y Canadá.
La globalización neoliberal de las tres últimas décadas ha aumentado la desigualdad entre los países y ha acrecentado la pobreza a niveles catastróficos, obligando a millones de personas a dejar sus lugares de origen y a emigrar en busca de la supervivencia.
Romerías de desarraigados, incluyendo mujeres embarazadas y niños, recorren miles de kilómetros en condiciones infrahumanas. Un sitio de tránsito
de los migrantes es Capurganá, pequeña población turística del Chocó que no tiene la capacidad para atenderlos dignamente. Los migrantes duermen donde pueden, en el piso o en los andenes, y madrugan a caminar durante una semana en el Tapón del Darién. Muchos de ellos son atracados, violados o asesinados en medio de la selva.
Los Defensores de los cuatro países firmaron una declaración conjunta para buscar mecanismos de cooperación y para convocar a todos los Defensores del Pueblo del continente a realizar una cumbre sobre migración internacional al finalizar el mes de agosto. Hablaron con los migrantes y entre los compromisos asumidos está la búsqueda de habilitar corredores humanitarios para agilizar su tránsito en las fronteras
“Ante esta crisis migratoria extracontinental, en compañía de mis homólogos de Panamá, Ecuador y Costa Rica, elevamos el llamado al resto de los países del continente para adelantar en las próximas semanas una gran cubre de Defensores del Pueblo del Continente que nos permita coordinar los mecanismos de cooperación necesarios para garantizar el tránsito de los migrantes sin vulneraciones a sus derechos fundamentales”, aseguró Carlos Camargo, Defensor del Pueblo de Colombia.
“Con la reunión de hoy elevamos un llamado a los gobiernos de la región para que en el menor tiempo posible coordinen las acciones para la protección especial de niños, niñas, adolescentes, madres gestantes y adultos mayores, quienes enfrentan los mayores riesgos”.
Cocomanorte
Emigdio Pertuz Buendía, líder del Consejo Comunitario de Capurganá, Cocomanorte, ha insistido en que el gobierno nacional debe tomar medidas para una migración digna y segura.
Y ha formulado varias peticiones: documento Conpes o directiva presidencial, regularizar el estatus de los migrantes y habilitar una ruta humanitaria para ellos hacia Centroamérica, cumplir el plan de choque, una ambulancia marítima para Capurganá, dos médicos y tres enfermeras para Capurganá y reforzar las medidas de bioseguridad, respeto y reconocimiento a Cocomanorte y sus guías étnicos de selva y formación en primeros auxilios.
También insiste en la vacunación de toda la población de manera urgente, construcción de cuatro baños cercanos al muelle, darle la oportunidad a las lanchas de Capurganá para el traslado de migrantes, controlar el ingreso de migrantes a Colombia y un acuerdo de tránsito con Panamá.




