En un análisis de opinión publicado por Revista Semana, la periodista Salud Hernández-Mora critica con dureza el anuncio del “malecón espejo” (también referido como muelle o malecón de servicios alimentarios) en Quibdó, capital del Chocó, impulsado por los gobiernos nacional y departamental.
El proyecto, presentado como “estratégico para transformar la ciudad y potenciar su desarrollo económico y turístico”, no tiene sentido ante las graves deficiencias que sufre la población, según la periodista.
Hernández-Mora señala que se aseguró financiación del sector privado por unos 45.000 millones de pesos para construir el malecón en la orilla opuesta del río Atrato, en un sector de viviendas modestas conocido como Avenida Bahía Solano. Para acceder habría que alquilar una embarcación. La obra no se plantea frente al centro ni junto al malecón existente, sino en una zona con carencias extremas.
Los habitantes de Quibdó y de ese sector priorizan, según testimonios recogidos y el análisis de la periodista, problemas cotidianos urgentes: falta de energía eléctrica (con apagones frecuentes que duran jornadas completas y afectan la cadena de frío de comerciantes), comunicaciones deficientes, ausencia de agua potable, falta de alcantarillado (las aguas residuales van directo al Atrato), acumulación de basuras y un hospital San Francisco en estado crítico, “plagado de corrupción”, intervenido por el gobierno nacional.
“Antes de pensar en gastar 45.000 millones en esta obra, la gente le dice que lo prioritario es resolver lo que les preocupa todos los días”, afirma Hernández-Mora. Advierte el riesgo de que se convierta en un “elefante blanco” o en un proyecto en el que se invierta dinero, se tome una foto y el resto “termine en los bolsillos”.
Aunque reconoce que la idea podría impulsar el turismo de cierta forma, insiste en que primero hay que atender los servicios básicos: “Para construir una casa, lo primero son los cimientos… ¿qué servicios turísticos vamos a ofrecer si no tenemos lo esencial?”.
El río Atrato aparece como un obstáculo central: contaminado por minería de oro y por los desechos de las poblaciones ribereñas, se ha convertido “en una cloaca”. Esto afecta la pesca (casi agotada) y hace inviable el turismo de playa o baño, pues los visitantes buscan aguas limpias. La periodista subraya que mejorar el río y las condiciones sanitarias es previo a cualquier atractivo turístico.
Residentes entrevistados en el reportaje coinciden en que hace falta un programa de mejoramiento de vivienda y reasentamiento, no solo un andén o malecón. Quibdó necesita un puerto digno para embarques seguros, pero sobre todo calidad de vida básica. Hernández-Mora concluye que el Chocó “es una joya y merece un futuro mejor”, y que los milagros se logran con trabajo serio, no con obras de fachada.
El video de Semana TV, de reciente publicación, ha generado amplio debate en comentarios: muchos respaldan la exigencia de priorizar servicios públicos y combatir la corrupción histórica en el departamento; otros defienden que hay que empezar por alguna obra que genere dinamismo económico y visibilidad, y confían en que el Gobierno no desatenderá lo básico.
Opinión de Salud Hernández-Mora publicada por Revista Semana / Semana TV.




