Una auditoría de la Contraloría General de la República detectó graves fallas e irregularidades en la planeación y construcción del Teatro César Conto Ferrer de Quibdó, por las que hay un hallazgo fiscal por $9.240 millones y una presunta incidencia disciplinaria.
Así lo reveló el portal de noticias Bloomberg Línea.
“Este órgano de control constató que la obra construida presenta deterioro prematuro, ocasionado por falta de mantenimiento; además, no es funcional, dada la inadecuada construcción en contraste con los diseños del proyecto e incumplimiento de la normatividad vigente, en relación con la dimensión de la altura libre de los pisos dos y tres del Teatro, al ser inferior de 2,30 metros, deficiencia técnica que genera que el Teatro no pueda satisfacer la necesidad que lo originó”, se anota en la auditoria de la Contraloría.
El ente de control fiscal alerta por incumplimientos en las etapas de planeación del proyecto, así como por la falta de evidencia de viabilización del mismo.
Expresa la entidad que no se llevó a cabo un análisis completo de los estudios y de los diseños que soportaban las especificaciones técnicas del proyecto. Y no solo esto, sino que además durante la obra los mismos se seguían modificando una y otra vez.
A lo anterior se suma otra advertencia: los predios destinados a la realización del Teatro no fueron saneados de manera previa a la apertura del proceso estatal.
“También se comprobó una inadecuada labor de la interventoría y de la supervisión, las cuales recibieron y aprobaron, respectivamente, modificaciones en las cantidades de obra que afectaron el presupuesto de obra, agotando el recurso para lograr la terminación de la obra civil”, resalta la auditoría.
La construcción del Teatro César Conto en Quibdó tuvo su géneris en el paro cívico del Chocó de 2016 y se materializó en el contrato 3282 de 2017. También se recibieron donaciones de empresas privadas en recursos y en especie (diseño de la acústica, diseño del sistema de aires acondicionados, entrega de cemento y otros materiales).
El contrato de construcción tuvo una cuantía de 10.597 millones de pesos y los trabajos se iniciaron en enero 24 de 2018. Los trabajos tuvieron cinco suspensiones y la obra quedó paralizada desde hace más de dos años y medio, amenazando convertirse en otro elefante blanco en el Chocó.
El entonces Presidente Iván Duque repitió varias veces que “el Chocó es prioridad en nuestro gobierno”, pero paralizó la obra y no atendió las peticiones del Chocó de cumplimiento de este compromiso firmado en el paro cívico de 2016.
A la fecha faltan puertas y ventanas, piso del escenario, gradas intermedias en prefabricados, graderías retráctiles, cómo se abordará la construcción del mezzanine, toda la dotación, iluminación escénica, de trabajo y de seguridad, silletería, sonido, ventilación, acondicionamiento acústico y sistemas de audio y video.
El Ministerio de Cultura informó que contrató “una consultoría por $320 millones que empezará a trabajar desde enero de 2023 en los diseños de los acabados y la dotación de la infraestructura, y en un presupuesto para contratar estas obras. Estos trabajos iniciarán en el segundo semestre de 2023 y terminarán en 2024”.




